·  
Mendoza
clima
19°C

Personajes Farándula

Chechu Bonelli habló del dolor que sintió tras la separación de Darío Cvitanich

La modelo y conductora abrió su corazón en una entrevista con Sebastián Wainraich.

Sabado, 25 de Abril de 2026
(286788)

Chechu Bonelli está cercana al primer aniversario del divorcio de su relación de catorce años con Darío Cvitanich. Desde aquella ruptura que se hizo pública en junio pasado, la modelo y periodista deportiva atravesó un proceso silencioso de reconstrucción personal. Y luego de lo poco que compartió mediáticamente, se animó a hablar más en profundidad acerca de lo que fueron aquellos días para ella.

En las últimas horas, en una charla tan vulnerable como luminosa en Vuelta y media, Bonelli habló de esa nueva vida que comenzó a emerger después de la caída. Una vida donde la soltería dejó de ser sinónimo de vacío para transformarse, poco a poco, en una forma de reencuentro. "Estoy disfrutando mucho de la soltería", dijo.

"Dentro de todo lo malo, lo bueno es que volví. volví", repitió. Con humor, aclaró que su presente no tiene nada de descontrol. "No estoy desbarrancando ni estoy con chabones ni nada de eso", lanzó entre risas, al explicar que disfruta disponer de su tiempo cuando no está con sus hijas -a quienes comparte una semana y una semana con Cvitanich-.

Pero detrás de esa liviandad apareció también otra verdad menos cómoda. Porque la soledad, dijo, también tiene filo: "Me gusta la soledad. pero a veces es dura".

Sus sensaciones tras el breve romance con Facundo Pieres

El breve romance con Facundo Pieres -que sorprendió al mundo del espectáculo durante el verano- parecía insinuar una nueva oportunidad. Ella misma reconoció que no le resultó sencillo abrir nuevamente esa puerta. "La relación con Facu, si bien duró poco, fue hermosa. Él me hizo muy muy bien en este tiempo", contó días atrás, tras confirmarse la separación por diferencias de agenda. No hubo reproches. Solo gratitud.

Tal vez porque Chechu sabe mejor que nadie lo que costó volver a animarse. Y eso quedó todavía más claro cuando Sebastián Wainraich le preguntó si seguía elaborando el duelo. Su respuesta tuvo el peso de una confesión: "Estoy laburando muchísimo psicológicamente, haciendo terapia. Tengo que terminar de hacer este duelo", dijo.

Después profundizó, sin filtros: "Después de catorce años en pareja, tres hijas, que se deshizo la familia. fue todo muy de golpe". Entonces habló de culpa. De errores. De revisar qué cosas hizo mal, qué cosas necesita sanar para una futura relación. Habló de aprendizaje. Y reveló que siente estar "en un noventa y cinco por ciento. Falta un poquitito, pero estoy encaminada". Ese "poquitito" parecía contener todo lo que todavía duele.

Quizás el momento más conmovedor llegó cuando recordó una charla con su psicóloga. Allí admitió haber sentido culpa por padecer la separación con una intensidad que la descolocaba. "Le pregunté si estaba mal sentir que este dolor era más fuerte que cuando perdí a mi papá y a mi mamá", reveló. No era una comparación; era el intento desesperado de entender un dolor desconocido. "Nunca había sentido algo así", dijo.

Las duras confesiones de Chechu Bonelli

Y agregó una imagen devastadora: "Estuve hecha bosta. Tirada en el piso". Pero enseguida apareció la otra Cecilia, la que se volvió a levantar. "Ver a esa Cecilia que sufrió y hoy a esta Cecilia que volvió a la vida me da mucho orgullo".

"Hay que laburarlo, dedicarle tiempo a uno, rodearse de la gente que hace bien y ponerle el pecho", sostuvo. En otro pasaje, con una mezcla de melancolía y aceptación, admitió una frustración íntima: había imaginado un amor para siempre. "Yo me había casado para toda la vida", dijo. Quería repetir la historia de sus padres. Que solo la muerte los separara.