Aunque Echarri eligió poner el foco en lo valioso del vínculo, también reapareció el recuerdo de una ruptura que en su momento estuvo rodeada de especulaciones y versiones cruzadas. La separación, ocurrida en 2000, fue seguida de rumores de infidelidades y terceros en discordia, un capítulo que alimentó durante años el mito sobre la pareja.
Con el paso del tiempo, sin embargo, ambos reconstruyeron esa historia desde otro lugar. "Terminamos bien, no nos frecuentamos, pero terminamos bien", aseguró el actor, bajándole el tono a cualquier lectura escandalosa sobre el final del romance.
Hoy, cada uno con su vida consolidada -Echarri junto a Nancy Dupláa y Oreiro con Ricardo Mollo-, el recuerdo aparece atravesado por el cariño, la nostalgia y el reconocimiento mutuo. Una historia que marcó a una generación y que, décadas después, sigue despertando interés.




