El actor habría decidido ingresarse voluntariamente a una clínica y su expareja permanece en contacto directo con los profesionales.
La noticia sobre la internación de Luciano Castro generó una profunda preocupación en el ambiente artístico, revelando además el fuerte vínculo que el actor mantiene con su expareja Griselda Siciliani. Según informó Santiago Sposato en el ciclo "A la tarde", la actriz manifestó una actitud ejemplar apenas se enteró de la situación de salud del intérprete, poniéndose de inmediato a disposición.
El panelista detalló que la protagonista de "Envidiosa" ya estaba al tanto de los acontecimientos y mantuvo conversaciones con la gente de la clínica para ofrecer su ayuda constante ante cualquier necesidad. Al respecto, el periodista señaló durante la transmisión: "Me dicen que Griselda Siciliani se puso a disposición". El gesto fue ampliamente celebrado por los integrantes del envío, quienes destacaron su gran predisposición.
La decisión de la intérprete de acompañar en este momento tan delicado y sensible fue subrayada como una "buena actitud" por los compañeros de trabajo de Sposato en la pantalla de América. Sin embargo, los detalles más sorprendentes sobre la confianza entre ambos surgieron desde el programa "LAM", donde se reveló información exclusiva sobre el ingreso formal del artista al centro médico.
Pepe Ochoa sorprendió a la audiencia al confirmar que Castro, quien ingresó por voluntad propia, eligió a la propia Griselda como su contacto de emergencia ante cualquier eventualidad. Sobre esta sorpresiva elección administrativa, el panelista de espectáculos explicó: "Cuando estás internado en este lugar, tenés que dejar un teléfono de contacto. Y el teléfono que Luciano habría dejado es el de ella".
Esta determinación generó controversia y diversas especulaciones en el entorno mediático, ya que muchos consideraban que Sabrina Rojas, madre de los hijos del actor, era la opción más lógica para ese rol. No obstante, el vínculo con Siciliani demostró ser lo suficientemente sólido como para que ella sea la encargada de recibir las llamadas de urgencia. "No es Sabrina, es Griselda", sentenció el comunicador.
A pesar de la distancia emocional que podría suponer una separación, la elección de Castro reafirma que la actriz sigue siendo una figura central en su círculo de máxima confianza y seguridad personal. Con respecto al día a día en la institución, se supo que el actor tiene permitido utilizar su teléfono celular, aunque con restricciones importantes para preservar su tranquilidad durante el tratamiento.
El ex "Jugate Conmigo", por lo pronto, puede chequear llamadas y comunicarse con sus seres queridos, pero tiene prohibido el uso de redes sociales para evitar distracciones externas. "Lo puede usar, pero solo para verificar si alguien se intentó comunicar", precisó el cronista.
El objetivo de este contacto limitado es que el pacientese mantenga enfocado en su recuperación, manteniendo un diálogo fluido únicamente con aquellas personas que forman parte de su entorno más íntimo. Todo indica que Siciliani está brindando un apoyo fundamental en este proceso de internación voluntaria.