El régimen actual establece seis días de trabajo por uno de descanso. El mandatario volvió a respaldar públicamente la iniciativa al asegurar que los trabajadores merecen "tiempo para el ocio y la familia".
El presidente brasileño, Lula da Silva, busca agilizar la aprobación de un proyecto para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales sin recorte salarial, antes de las elecciones del 4 de octubre. La propuesta, que ya cuenta con el respaldo de la Cámara de Diputados, busca eliminar el régimen 6x1.
El régimen actual establece seis días de trabajo por uno de descanso. El mandatario volvió a respaldar públicamente la iniciativa este lunes mediante un mensaje difundido en su cuenta de X, en el cual acusó a algunos sectores de actuar contra los intereses de los trabajadores y aseguró que su administración busca avanzar en el Congreso.
"Hay gente que juega en contra de los intereses de los trabajadores y las trabajadoras de Brasil, pero nuestro gobierno está movilizado para la aprobación del fin de la escala 6x1, sin reducción del salario", escribió Lula.
Además, destacó que este sector "mueve al país" y "merece tener más tiempo para el ocio, para cuidar de la salud y para acompañar el crecimiento de los hijos. Es tiempo para la familia".
La enmienda constitucional fue aprobada por la Cámara de Diputados a finales de mayo, pero se estancó por varios meses en el Senado. El trámite se destrabó después de que este mes Lula y el presidente de la Cámara alta, Davi Alcolumbre, retomaran el diálogo.
Tem gente que joga contra os interesses dos trabalhadores e trabalhadoras do Brasil, mas o nosso governo está mobilizado para a aprovação do fim da escala 6x1, sem redução do salário. O povo trabalhador que movimenta este país merece ter mais tempo para o lazer, para cuidar da.
Alcolumbre envió la propuesta a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), donde fue designado como relator el senador Omar Aziz, aliado del oficialismo. El legislador anticipó que pretende presentar su informe el jueves 27 de agosto y que todavía analiza si conservará sin modificaciones el texto aprobado por los diputados.
En ese contexto, Lula se reunirá este miércoles con Alcolumbre y con el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, para intentar destrabar proyectos que el oficialismo pretende aprobar este año. Según informó O Globo, el mandatario buscará coordinar con ambos legisladores la votación de iniciativas que desde el oficialismo consideran que pueden tener impacto electoral.
Las encuestas anticipan una elección muy pareja entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones presidenciales de Brasil. En un eventual balotaje, el actual mandatario obtendría el 46% de los votos, apenas un punto por encima de Bolsonaro, que alcanzaría el 45%. Con un margen de error de dos puntos, el resultado representa un empate técnico.
La diferencia aumenta en la primera vuelta. Según el mismo estudio, Lula reuniría el 41% de las preferencias, frente al 37% de Bolsonaro. En tercer lugar aparecería el exgobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, con el 5%.
El sondeo también refleja una fuerte polarización entre los votantes. Casi la mitad de los consultados mantiene una postura negativa hacia los dos principales candidatos: el 49% asegura que nunca votaría por Lula, mientras que el 48% descarta apoyar a Bolsonaro.