En medio de las negociaciones con Irán, el mandatario estadounidense presionó a Teherán y decretó que los países que mantengan relaciones comerciales con ese país enfrentarán un arancel adicional del 25 %.
Según detalló el comunicado, el Departamento de Comercio identificará a los países que realicen transacciones comerciales con Irán, mientras que el secretario de Estado definirá la extensión del arancel, coordinándose y consultando con otros funcionarios.
Además, el Gobierno aclaró que el presidente tendrá la facultad de ajustar la orden del nuevo arancel ante posibles represalias de otros países o si Irán adopta medidas que Estados Unidos considere alineadas con su política exterior.
Hasta ahora, no existe información detallada sobre cuándo entraría en vigencia la medida ni respecto a los bienes o servicios que se verán afectados.