El Tribunal Oral Federal N° 2 lo declaró culpable de liderar una asociación ilícita, lavar activos y enriquecimiento ilícito.
El Tribunal Oral Federal N°2 declaró culpable al ex juez federal Walter Ricardo Bento por lavado de activos y asociación ilícita, tras comprobarse que cobraba sobornos a detenidos federales a cambio de beneficios procesales. El jurado, integrado por Gretel Diamante, Eliana Ratta y María Carolina Pereira, aceptó la prescripción de delitos menores solicitada por la defensa, pero rechazó las nulidades planteadas. La pena se definirá al final de la semana, cuando la Fiscalía haga su petición en el juicio de cesura.
"Walter Bento diseño y coordinó las maniobras", explicó Diamante sobre el lavado de dinero, y agregó que su intervención fue fundamental en todo el funcionamiento de la organización ilícita que se le imputó. "Su intervención proyectó una planificación sostenida", al punto tal de reducir su exposición directa. En ese punto, describió el armado familiar que quedó a cargo de la titularidad de los bienes.
Destacó en ese esquema el rol de Marta Boiza, pareja del ex magistrado. También señaló a Luciano Bento como "presta nombre" porque sus ingresos declarados contrastaba con la cantidad de bienes cuya titularidad poseía. En tanto, Nahuel Bento participó en operaciones financieras y comerciales, por ejemplo, en la transferencia de vehículos para dar una "transparencia de legalidad". Diamante explicó que también el hijo con discapacidad de la pareja fue incluido en el esquema de lavado de dinero.
Walter Bento escucha los argumentos del tribunal en la audiencia donde fue declarado culpable.
"Todo el grupo familiar hizo uso de dinero en efectivo, que permitió eliminar la trazabilidad y registros bancarios", sostuvo en la argumentación de fallo, con "una decisión consciente de operar por fuera del sistema bancario formal".
El tribunal consideró que el grupo familiar fue "una verdadera estructura de soporte del lavado de activos". Y que aprovechó el rol de juez federal para la realización de ilícitos.
Para el tribunal quedó probado el delito de asociación ilícita y que su rol como juez era fundamental para este concurso. En ese punto, mencionó a Diego Aliaga -fallecido- y Jaime Alba como parte de la estructura que coimeaba a los detenidos en causas federales que caían en el juzgado de Bento y les otorgaba "favores ilegales" a cambio.
"La finalidad era clara: obtener dinero a cambio de favores ilegítimos", sostuvo Diamante. Y enumeró varios casos en los que se otorgaron cambios en los procesos de los detenidos a través del juzgado a cargo de Bento.
También detalló que los mencionados se referían a Bento como "el gran jefe" o "el número 1". Y que la estructura de esta organización, su reiterancia en el tiempo y los resultados judiciales "demuestran una asociación ilícita".
"Walter Bento fue jefe de una organización criminal", sintetizó Diamante, en calidad de magistrado del fuero federal.
El tribunal también describió las numerosas propiedades que tenía la familia Bento, además de la residencia familiar en el barrio Palmares, que fueron adquiridos a partir del funcionamiento de este esquema de corrupción que anidaba en los tribunales federales de calle España.
"Ha sido una de las causas más complejas que ha enfrentado este tribunal", señaló Diamante. "Le tocó juzgar a un par. Tocar a un par exigió prudencia, independencia y responsabilidad institucional", describió la presidente del TOF N° 2 en el inicio de la audiencia final y previo a leer la sentencia.