El Indio Solari murió esta mañana a los 77 años en su casa en Parque Leloir, acompañado por su familia.
La noticia sacudió a todos: Carlos Alberto "Indio" Solari murió este viernes a los 77 años y el mundo de la música argentina quedó de luto. El líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fue mucho más que un cantante: fue un poeta, un rebelde y una voz que supo ponerle palabras a los sueños, las heridas y las contradicciones de varias generaciones.
Desde los años 70, cuando empezó a construir junto a Skay Beilinson el fenómeno ricotero, hasta su etapa solista, el Indio se transformó en una figura única. Sus recitales convocaron multitudes y sus letras se convirtieron en banderas, tatuajes y consignas que cruzaron fronteras y épocas.
Pero si algo distingue su legado, son esas frases que quedaron grabadas a fuego en la cultura popular argentina. Crípticas, profundas, a veces enigmáticas, otras directas como un cachetazo, sus palabras siguen vivas en cada guitarra, en cada bandera y en cada corazón ricotero.
Más allá de los discos, los recitales multitudinarios y el fenómeno social que generó, el Indio Solari será recordado por haber construido un universo propio a través de sus canciones. Sus letras acompañaron a millones durante décadas y, tras su muerte, seguirán vivas en cada rincón donde suene una guitarra, en cada bandera ricotera y en cada frase que hoy resuena como un mantra para sus seguidores.
El Indio se fue, pero sus palabras siguen latiendo.