Un alud arrasa una región de Nepal y deja 98 muertos y 384 desaparecidos
La crecida repentina del río Bhotekoshi arrasó viviendas, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas en una región fronteriza con el Tíbet; investigan si una avalancha de hielo desencadenó el desastre
Miercoles, 26 de Agosto de 2026
Inundaciones repentinas en la frontera entre Nepal y Tíbet causaron al menos 98 muertos (95 en Nepal, 3 en China) y más de 665 desaparecidos (403 en Nepal, 265 en Tíbet). El desastre golpeó el norte de Nepal, donde ríos desbordados arrasaron viviendas, vehículos, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas. Entre los desaparecidos en Nepal hay 341 extranjeros de al menos 26 países, incluyendo India, Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña y Canadá. También se buscan 62 nepalíes y 28 policías. Corea del Sur y Malasia reportaron la desaparición de sus ciudadanos. El embajador argentino en India y Nepal, Mariano Caucino, expresó solidaridad y confirmó que no hay argentinos entre los afectados. Se cree que un gran número de turistas indios participaba en una peregrinación al monte Kailash en el Tíbet. La magnitud del desastre también se hizo evidente en el lado chino, donde un torrente de barro en Gyirong cortó rutas y comunicaciones. Las autoridades de ambos países aún verifican las cifras exactas. El río Bhotekoshi se desbordó violentamente, afectando aldeas enteras. Testigos describen la devastación, con casas derrumbándose y pueblos enteros sumergidos. Los rescates se complican por la fuerza de la crecida y las malas condiciones meteorológicas. El gobierno nepalí movilizó equipos de rescate y solicitó ayuda internacional a India y China. La India ofreció asistencia humanitaria, mientras que Australia, Gran Bretaña, la Unión Europea y otros países expresaron su solidaridad. El presidente chino, Xi Jinping, ordenó intensificar la búsqueda y reforzar los sistemas de alerta. Expertos sugieren que el desastre pudo haber sido causado por una avalancha de hielo y rocas de un glaciar que bloqueó el río Lhende Khola, afluente del Bhotekoshi, provocando una liberación súbita de agua. Un terremoto de magnitud 4,4 también se registró en la zona. La región es vulnerable al calentamiento global, con glaciares que se derriten rápidamente, aumentando el riesgo de avalanchas e inundaciones repentinas. La alerta temprana es crucial. Las inundaciones también afectaron la economía nepalí, dañando el 12% de su capacidad hidroeléctrica. Con comunidades aisladas y muchos desaparecidos, las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar.