El delantero francés fue enfocado por las cámaras de la transmisión oficial y no pudo ocultar su bronca por el resultado adverso para su equipo.
España le ganó 2-0 a Francia y se metió en la final del Mundial 2026. Cuando sonó el silbatazo definitivo, todas las cámaras enfocaron a Kylian Mbappé, que no jugará la final de la Copa del Mundo por primera vez en su vida y no ocultó su frustración.
El delantero francés fue el mejor jugador de su equipo, pero no pudo ante la superioridad abrumadora de España, que no sufrió sobresaltos a lo largo del partido.
Tras el final del partido, Mbappé no pudo disimular su bronca. Su primera reacción fue apoyarse con sus brazos en sus rodillas y luego tomarse la cara con las dos manos. En el banco de suplentes, recibió el consuelo de Didier Deschamps.
Además, como capitán, el jugador del Real Madrid lideró a sus compañeros en el saludo a las tribunas: aplaudió a los hinchas con un gesto adusto en su cara.
Fuente: TN