Entre los presentes en dicha lista está el líder de la organización, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias "Chiquito Malo".
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha afirmado que no autorizó la suspensión de las órdenes de captura de los líderes del Clan del Golfo con peticiones de extradición a Estados Unidos, en el marco de las negociaciones de paz con el grupo armado, después de la lista presentada por la Comisión de Paz.
"La Comisión de Paz hizo una lista de 29 que incluye extraditables, estaba en sus funciones, pero no fue consultada esa decisión al presidente, que ha sido claro en que en las primeras fases del proceso no actúan extraditables", ha explicado en redes sociales, tras negarse la Fiscalía a suspender las órdenes de arresto.
Entre los presentes en dicha lista está el líder de la organización, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias "Chiquito Malo", cuya orden de arresto Petro ha subrayado que no la ha suspendido, al igual que tampoco ha autorizado el listado de hasta 400 combatientes del Clan del Golfo que han de ir a las zonas de ubicación temporal como paso previo a su salida de la violencia y someterse a la justicia.
"Solo si hay un proceso avanzado de paz, como dice la ley, el presidente puede suspender órdenes de extradición", ha señalado Petro, que adelanta que en las siguientes horas se elaborará una nueva lista con 400 personas, ninguna de ellas con órdenes de extradición, tal y como él mismo ordenó, ha insistido.
Petro ha señalado que solo ha de considerarse como "avanzado" el proceso de paz cuando se estén cumpliendo los acuerdos de desmantelamiento de las economías ilícitas y se esté respetando a la población civil.
Del mismo modo, en un acto este martes en el municipio caucano de Timbío, en el suroeste de Colombia, hasta donde ha viajado para inaugurar un hospital, Petro ha afeado a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, su rechazo frontal a las políticas de paz del Gobierno y ha recordado que es a él a quien compete las mismas.
"Ningún funcionario del Estado puede desobedecer una indicación u orden del presidente de la República en el tema de la paz", ha remarcado Petro, que ha recordado que la Constitución le ampara, tal y como queda explícitamente redactado. "El jefe del orden público y de la política de paz en Colombia es el presidente de la República", ha apuntado.
Petro ha reiterado que esas zonas para ubicar a quienes buscan dejar las armas "son legales" y corresponde al presidente tomar esa decisión y no a la fiscal, con quien viene manteniendo un frontal enfrentamiento a razón de las políticas de paz con los diferentes grupos armados. "Aquí se respeta la Constitución", ha dicho.
Por otro lado, ha aprovechado para sugerir que ciertos sectores del país están utilizando las políticas del paz del Gobierno para hacer creer a Estados Unidos que están "pactando con bandidos" y así hacer que le detengan.
"Quieren coger como excusa los procesos de negociación (...) como las pruebas para que me metan preso en Estados Unidos. Me pueden meter preso, pero yo no voy a faltar a mi palabra de ser hombre de paz", ha enfatizado.
La semana pasada, la Comisión de Paz solicitó levantar las órdenes de arresto que pesaban sobre una treintena de cabecillas del grupo paramilitar Clan del Golfo, con quien el Gobierno viene negociando en Doha, desde los últimos mes.
La medida tiene el objetivo de permitir a estas personas trasladarse a partir del 25 de junio y de manera gradual a estas zonas definidas por el Gobierno para reunir a integrantes de grupos armados que se sumen a las conversaciones de paz, en el municipio cordobés de Tierralta y en el chocoano de Belén de Bajirá.