"Habrá gente viviendo y trabajando allí", afirmó el director ejecutivo de Voyager Technologies.
"Más adelante, en la década de 2030, en 2032 o 2033, se podrá contemplar la Luna desde el porche de una casa al norte del estado de Nueva York, y habrá luces en la Luna, porque habrá gente viviendo y trabajando allí", aseveró.
Además, indicó que el sector espacial nunca había estado tan de moda, con una mayor inyección de fondos del Gobierno de EE.UU., SpaceX, compañía de Elon Musk, y Blue Origin también avanzan con fuerza hacia el satélite natural de la Tierra.
La empresa de tecnología espacial Voyager Technologies se lanzó al mercado en junio y es conocida por su proyecto Starlab, que reemplazará a la Estación Espacial Internacional tras su retiro, previsto para 2030. Taylor en cinco años espera tener centros de datos operativos en el cosmos.
Por su parte, los bancos de inversión afirman que la "economía lunar" está a punto de experimentar un auge. Según CNBC, la órbita terrestre baja atrajo más de 45.000 millones de dólares en inversiones en 2025.