El Ejército israelí aseguró que su fuerza aérea atacó y desmanteló el cuartel general de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica en Teherán.
El Ejército de Israel aseguró este lunes que su fuerza aérea "atacó y desmanteló" el cuartel general de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica durante uno de los bombardeos realizados sobre Teherán. Según la versión oficial israelí, la base funcionaba dentro de un amplio complejo militar en las afueras de la capital iraní.
De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, desde ese lugar se coordinaban operaciones marítimas contra Israel y otros países de Oriente Medio. Además, el mando israelí acusó a esa rama de la Guardia Revolucionaria de participar en ataques contra buques civiles y de financiar y abastecer con armas a grupos aliados mediante rutas marítimas.
En paralelo, un portavoz militar israelí sostuvo que la campaña está lejos de terminar. El teniente coronel Nadav Shoshani afirmó ante la prensa que Israel todavía tiene "miles de objetivos" en territorio iraní y que existen planes operativos detallados para al menos las próximas tres semanas, con esquemas que incluso se extienden más allá de ese plazo.
La declaración se dio en medio de una nueva oleada de ataques israelíes sobre Irán, en una fase del conflicto en la que el Gobierno de Benjamin Netanyahu sostiene que busca debilitar la capacidad militar iraní, especialmente su infraestructura misilística, nuclear y de seguridad.
Así, la ofensiva israelí sumó un nuevo capítulo con un mensaje que combina presión militar y advertencia política: Israel da por descontado que la guerra seguirá abierta durante las próximas semanas y que mantendrá sus bombardeos sobre objetivos estratégicos en Irán.