El equipo de Darío Franco ganó con dos goles de Módica (ambos en el primer tiempo) y de Cingolani. Fernández descontó para los cordobeses.
Gimnasia le propinó a Talleres otra dura derrota, frustrando sus esperanzas de recuperación en Mendoza y sumiéndolos aún más en sus deficiencias. Con cuatro derrotas en cinco partidos (una victoria), Talleres se encuentra último en la Zona A del Clausura con solo tres puntos. Gimnasia, por su parte, logró su sexta victoria consecutiva como local.
Jorge Sampaoli no recibió muestras de mejora de un equipo que no tiene chispa en lo colectivo ni puede hacer daño con maniobras individuales. Carente de recursos, incluso sin respuestas anímicas, a los 19' del primer tiempo ya perdía 2-0. Al 1-0 lo sufrió tras el penal polémico por supuesto pisotón de Schott sobre Cingolani (en ninguna imagen se vio claro el contacto). Módica aseguró el remate y un rato después, luego de recibir una pared de O'Connor, amplió la ventaja con una buena definición sobre el palo derecho Unsain.
"El grado de vulnerabilidad es preocupante, no tenemos agresividad y nos cuesta mucho emocionalmente", había dicho Sampaoli tras la caída por 3-0 frente a Lanús. Esos mismos conceptos bien podrían ser aplicables a lo que le sucedió a su conjunto en Mendoza, donde el local no necesitó mucho para resolver el encuentro. Sólido en el fondo, ordenado en el medio y contundente arriba, el Lobo se repuso de la derrota que tuvo ante Instituto y se aprovechó de un adversario tibio, sin firmeza en defensa ni vuelo creativo.
Había comenzado mejor la T el ST, con un mano a mano de Depietri desperdició mano a mano con el arquero, esto seguido de un tiro de Fattori. Cuando hasta se lo veía con más intensidad, en una contra Cingolani liquidó el encuentro.
Fue una estocada más para Talleres, que mostraba a Rick como el jugador con más rebeldía. Cuando los dos ya jugaban con 10, el Lobo tuvo un penal a favor pero Unsain se lo atajó a Lencioni. Luego la T descontó con Santiago Fernández y apretó sobre el final, incluido un cabezazo en el travesaño. No le alcanzó.