Con Delcy Rodríguez y Jorge Salcedo, se formalizó el contrato que permitirá a la metalmecánica mendocina volver al mercado venezolano tras años de parálisis.
La empresa mendocina IMPSA ha dado un paso crucial para su regreso a Venezuela, formalizando un acuerdo con la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para rehabilitar y mantener las centrales hidroeléctricas Macagua y Tocoma, ubicadas en el Bajo Caroní. El acto, transmitido por la televisión estatal venezolana, contó con la presencia de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de IMPSA, Jorge Salcedo, entre otras autoridades.
Este convenio busca incrementar la capacidad de generación eléctrica y estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) venezolano, afectado por una alta demanda debido a las temperaturas y la sequía. El objetivo es recuperar 672 MW en 24 meses, distribuidos en 432 MW de Tocoma (Unidades 1 y 2) y 240 MW de Macagua (Unidades 4, 5 y 6). Como primera etapa, se prevé incorporar 160 MW al sistema en 90 días con la puesta en marcha de las unidades 5 y 6 de Macagua. Además, IMPSA realizará trabajos civiles y electromecánicos para acelerar la recuperación de Tocoma, con una meta a largo plazo de alcanzar 2.640 MW combinados entre ambas centrales.
Jorge Salcedo, presidente de IMPSA, destacó la importancia de este "voto de confianza" y se comprometió a ejecutar el proyecto con la máxima eficiencia y los más altos estándares tecnológicos.
Este acuerdo marca la reanudación de una histórica relación entre IMPSA y Venezuela. En las décadas de 1990 y 2000, IMPSA fue un referente en la exportación de tecnología industrial argentina, suministrando turbinas y equipos complejos a Venezuela, incluyendo contratos multimillonarios para la Central Hidroeléctrica Tocoma y la modernización de Macagua I. Sin embargo, a partir de 2013, la relación se deterioró debido a incumplimientos de pago de Corpoelec y la paralización de certificaciones, lo que afectó gravemente las finanzas de IMPSA y la llevó a procesos de reestructuración. Ahora, con este nuevo contrato, la empresa busca reestablecer su presencia en Venezuela.