Lactantes y niños:
Primera dosis: a los 12 meses de vida.
Segunda dosis: a los 5 años de edad. De esta manera, quedan protegidos de por vida.
Personas nacidas a partir de 1965:
Deben acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión.
En caso de dudas sobre el historial de vacunación, se debe acudir a los vacunatorios y aplicar dos dosis separadas por un intervalo de un mes entre cada una.
Embarazadas:
No pueden recibir esta vacuna. No obstante, se recomienda la vacunación de todo su entorno cercano para su protección indirecta.
Alto nivel de contagio y medidas preventivas
El sarampión es altamente transmisible: una persona infectada puede contagiar a entre 14 y 15 personas. Asimismo, el virus permanece suspendido en el aire y activo durante dos horas.
Por esta razón, las autoridades mendocinas enfatizan la importancia de ventilar adecuadamente los ambientes y lavarse las manos de forma frecuente.
Síntomas a tener en cuenta
Fiebre elevada
Manchas en la piel
Sarpullido
Ante la presencia de estos síntomas, se aconseja acudir de inmediato al centro de salud más cercano.
Complicaciones de la enfermedad
El sarampión puede derivar en cuadros graves y secuelas permanentes, tales como:
Neumonía y sordera.
Encefalitis y encefalomielitis (con riesgo de retraso mental como secuela).
Complicaciones neurológicas a largo plazo, las cuales pueden manifestarse hasta 10 años después con una tasa de mortalidad del 100%.




