El Ejecutivo mejoró la propuesta inicial para el segundo semestre y sumó un pago en tres cuotas para docentes y celadores. El gremio definirá si acepta o rechaza la oferta en el plenario provincial del 1° de julio.
El Gobierno provincial y el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) mantuvieron este lunes una nueva reunión paritaria en la que el Ejecutivo presentó una oferta superadora para el segundo semestre. La propuesta consiste en un incremento salarial del 11% no acumulativo -calculado sobre los haberes de junio- a pagarse en dos tramos, sumado a un extra por ayuda de útiles y vestimenta de 330.000 pesos a liquidarse en tres cuotas. Desde el gremio confirmaron que bajarán la oferta a las bases para que los trabajadores voten su aprobación o rechazo.
El esquema de aumento porcentual diseñado por la comisión negociadora del Gobierno establece una suba del 7% en agosto y el 4% restante en noviembre. En cuanto al monto fijo por útiles y vestimenta, que alcanzará tanto a docentes como a celadores por cargo, se abonará con los haberes de la siguiente manera:
"La bajamos (a las bases) porque dentro de los requerimientos que habíamos planteado tenía que haber una recuperación de lo que perdimos el primer semestre, y el Gobierno puso a disposición una cuota de vestimenta y útiles por cargo, más los porcentajes", señaló Gustavo Correa, titular del SUTE.
El ofrecimiento actual representa una mejora respecto a la primera oferta oficial del pasado 5 de junio, que constaba de un 8% total y había sido rechazada tajantemente por el gremio. Tras un cuarto intermedio solicitado la semana pasada por el Ejecutivo para analizar las propuestas técnicas, la negociación se destrabó este lunes con los nuevos montos sobre la mesa.
Además de la pauta salarial, las partes acordaron fijar una nueva mesa de discusión para la primera semana de noviembre. En ese encuentro se analizará el impacto de la inflación sobre la pirámide salarial y se evaluará una eventual adecuación del ítem Jerárquico.
Asimismo, Correa destacó avances en un reclamo histórico del sector: la creación de un protocolo de seguridad para la comunidad educativa. "Necesitamos un protocolo que nos cuide y responda a las necesidades de los trabajadores sobre lo que está pasando en las escuelas con los niveles de violencia y agresión", argumentó el dirigente sindical.
El futuro del acuerdo salarial quedará ahora en manos de las escuelas mendocinas. El sindicato activará sus mecanismos de deliberación interna en los próximos días: el 30 de junio se llevarán a cabo los plenarios departamentales y el 1° de julio se realizará el plenario provincial, donde se conocerá la respuesta definitiva que se le llevará al Gobierno de la provincia.