La nueva normativa establece reglas claras para operadores y usuarios, garantiza mayor control sobre la prestación de los servicios y promueve el uso responsable del agua.
El Departamento General de Irrigación aprobó un nuevo Reglamento de Operadores y Usuarios de los Servicios Públicos de Agua Potable y Saneamiento de la Provincia de Mendoza, una herramienta que moderniza y unifica las normas que regulan la prestación de estos servicios esenciales.
La medida se enmarca en la Ley Provincial N.º 9.589 y consolida el rol de Irrigación como ente regulador del servicio de agua potable y saneamiento en todo el territorio provincial.
Entre los principales avances de la normativa se destaca la protección de los derechos de los usuarios y la obligación de los operadores de garantizar servicios de calidad.
A partir de este reglamento, los usuarios tienen derecho a:
La reglamentación también establece responsabilidades para los usuarios, orientadas a preservar la infraestructura y garantizar un uso adecuado del recurso.
Entre ellas se encuentran:
Uno de los ejes centrales del nuevo reglamento es la promoción del uso racional y eficiente del agua potable.
Por este motivo se establecen restricciones permanentes para evitar consumos innecesarios, tales como:
El incumplimiento de estas disposiciones podrá dar lugar a la aplicación de sanciones y multas.
La normativa incorpora nuevas obligaciones para las empresas y entidades prestadoras de los servicios.
Los operadores deberán:
Asimismo, DIRCAS contará con mayores herramientas para supervisar la calidad de los servicios, controlar el cumplimiento de las obligaciones de los operadores y garantizar la protección de los usuarios.
El reglamento también incorpora nuevos requisitos para loteos, urbanizaciones y ampliaciones de redes de agua y saneamiento.
Los operadores deberán demostrar que cuentan con capacidad técnica, hidráulica y financiera suficiente antes de otorgar nuevas factibilidades, garantizando así que el crecimiento urbano no afecte la calidad del servicio de los usuarios ya existentes.
Con esta reglamentación, Irrigación avanza en la consolidación de un marco regulatorio moderno, transparente y orientado a la planificación de largo plazo, fortaleciendo la protección de los usuarios, la calidad de los servicios y el uso eficiente de un recurso estratégico para Mendoza como es el agua.
El nuevo reglamento actualiza gran parte de la normativa histórica vigente, adaptándola e incorporando nuevas herramientas de cara a los desafíos actuales y futuros de la gestión del agua en general y del servicio público de agua potable y el saneamiento en la provincia.