El ministro Rodolfo Montero anunció un incremento del 10% a partir de mayo para los profesionales del régimen 27. Desde el gremio, Claudia Iturbe cuestionó con dureza la medida, ratificó que el porcentaje es insuficiente frente a la inflación acumulada y confirmó que continuarán con el plan de lucha en los hospitales.
El conflicto salarial entre el Gobierno de Mendoza y los profesionales de la salud sumó un capítulo de máxima tensión. El ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero, anunció este martes que el incremento para el sector se otorgará mediante un decreto del Poder Ejecutivo, luego de que fracasaran las negociaciones paritarias con la Asociación Intersindical de Profesionales de la Salud (AMPROS), entidad que ya había rechazado formalmente una propuesta económica idéntica.
A través de su perfil en la red social X, el funcionario fundamentó la decisión oficial de avanzar de manera unilateral: "Decidimos avanzar con un aumento salarial por decreto para los profesionales del régimen 27. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con el gremio y considerando que los profesionales de la salud serian los únicos sin aumento este semestre, hemos dispuesto un incremento del 10% a partir de mayo. No es justo que quienes sostienen el sistema de salud todos los días no lo reciban".
En el marco de las negociaciones colectivas del primer semestre, AMPROS se había convertido en el único sindicato de la administración pública estatal en rechazar la pauta general del 10% ofrecida por la provincia, la cual sí fue rubricada por otros sectores como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el personal no profesional del régimen 15. Aquel acuerdo preveía un desdoblamiento del 7% en marzo y el 3% restante en mayo; con el nuevo decreto, los profesionales recibirán el 10% de forma directa con los haberes de mayo, tomando como base de cálculo los salarios de diciembre.
La secretaria general de AMPROS, Claudia Iturbe, salió al cruce del anuncio oficial y minimizó el impacto del aumento. En declaraciones periodísticas, la dirigente gremial advirtió que el Ejecutivo terminó otorgando por decreto una cifra que las bases ya habían considerado insuficiente y que, al aplicarse recién en mayo, representa una pérdida real frente al poder adquisitivo ya que "se comió los meses de marzo y abril".
Iturbe graficó de forma elocuente el malestar de los profesionales al asegurar que el incremento "equivale a los dos kilos de carne que nosotros denunciábamos cuando rechazamos la propuesta en la mesa de negociación". Asimismo, objetó que la base de cálculo se fije sobre diciembre, argumentando que el último aumento real se percibió en octubre del año anterior y que la inflación acumulada desde ese mes supera con creces el porcentaje otorgado por el decreto de Montero. Otro de los puntos críticos señalados por el gremio es la falta de precisiones sobre la situación de los trabajadores contratados y prestadores puros, quienes no se encuentran contemplados en el texto de la medida.
A pesar de que el ministro Montero aseguró en su comunicado que los canales de diálogo permanecen abiertos para discutir mejoras sectoriales, desde la conducción de AMPROS pusieron en duda la voluntad negociadora del Palacio de Salud. Según relataron desde el gremio, tras el rechazo de marzo mantuvieron una audiencia el 1 de abril con el titular de la cartera, donde se comprometieron a evaluar una propuesta superadora vinculada a adicionales por productividad. Sin embargo, denunciaron que la reunión paritaria fijada para el 8 de abril fue cancelada por la ausencia del propio ministro, interrumpiéndose los encuentros de la comisión negociadora desde esa fecha.
Ante este panorama, el sindicato ratificó la continuidad y profundización de su plan de lucha, que incluye el pedido formal de renuncia del ministro Montero. Para este miércoles está prevista la adhesión de los profesionales mendocinos a la marcha nacional convocada por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) en Buenos Aires, al tiempo que se mantendrán las asambleas informativas y de protesta en los principales hospitales y centros de salud de la provincia.