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Argentina Vialidad

Alerta vial nacional: hasta el 75% de las rutas están deterioradas; su rehabilitación costaría miles de millones de dólares

Un informe de FEPEVINA a la Comisión de Obras Públicas de Diputados criticó el estado de los más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales.

Domingo, 23 de Agosto de 2026
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Durante la reunión de la Comisión de Obras Públicas, presidida por el diputado mendocino Martín Aveiro, se debatió la exposición y el destino de los fondos del impuesto a los combustibles. Sin embargo, más allá del presupuesto, subyace una cuestión estructural: el estado actual de las rutas y el costo de su recuperación.

FEPEVINA estructuró su trabajo alrededor de cuatro ejes: la situación institucional y operativa de Vialidad Nacional, el impacto económico de la desinversión, los corredores que abastecen a Vaca Muerta y la relación entre deterioro de infraestructura y siniestralidad vial.

La Argentina posee una red vial nacional de 40.196 kilómetros, un entramado fundamental para la economía porque, según el estudio, soporta aproximadamente el 92% del tonelaje transportado en el país. Además, menos del 10% cuenta con doble calzada.

El diagnóstico presentado por los técnicos es preocupante. FEPEVINA estima, a partir de sus inspecciones visuales en las provincias, que entre el 70% y el 75% de la red se encuentra en estado regular o malo. La organización advirtió, además, que los datos oficiales disponibles no abarcan actualmente la totalidad de las rutas.

Entre los problemas registrados aparecen ahuellamientos, baches profundos, banquinas descalzadas, deficiencias de señalización e iluminación y alcantarillas deterioradas, además de dificultades particulares en los corredores de montaña.

Uno de los elementos que el informe vincula directamente con esta situación es la caída de recursos disponibles. De acuerdo con los cálculos de FEPEVINA, el presupuesto de Vialidad Nacional perdió 84,7% de su valor real entre 2017 y 2026. Al mismo tiempo, el gasto destinado a conservación se encuentra alrededor de US$5.900 por kilómetro al año, frente a un estándar técnico estimado entre US$15.000 y US$40.000.

Para 2026, el organismo dispone de un crédito vigente de $776.756 millones, pero hasta el 31 de julio había devengado el 32,6% y pagado efectivamente el 29,8%.

El dato más significativo aparece al observar las obras: 112 proyectos tuvieron su presupuesto reducido a cero, mientras los programas de Seguridad Vial y de Puentes y Alcantarillas quedaron sin crédito vigente.

A esto se suma la reducción de la capacidad técnica del organismo. La planta pasó de 5.540 trabajadores en diciembre de 2023 a aproximadamente 4.207, es decir, más de 1.300 desvinculaciones. Entre los perfiles afectados aparecen ingenieros viales, topógrafos, laboratoristas, maquinistas y técnicos de control de calidad.

La rehabilitación de las rutas argentinas costaría US$18.200 millones, según FEPEVINA. Sin embargo, para modernizar la infraestructura y adecuarla a las necesidades actuales se necesitarían 1.200 km de autopistas, 4.000 km de autovías y 6.700 km de terceros carriles, además de mejoras en puentes y alcantarillas. El valor total de reposición de la red vial nacional se estima en US$51.697 millones. 

La falta de inversión genera costos anuales de US$2.239 millones para el transporte y la sociedad, equivalentes al 0,32% del PBI. Esto se traduce en US$3.200 anuales de sobrecosto por camión debido a mayores reparaciones, consumo de combustible y tiempos logísticos. 

Estos costos se distribuyen en US$973 millones por operación vehicular, US$847 millones por demoras logísticas, US$387 millones por siniestralidad y US$31 millones por emisiones. El estudio también revela que el 64,7% de los tramos donde ocurrieron accidentes fatales entre junio y julio de 2026 estaban en mal estado, con deficiencias como baches y señalización insuficiente. 

Si bien el informe no atribuye los accidentes únicamente al estado de las rutas, sí señala que el deterioro aumenta la probabilidad y gravedad de los siniestros. Esto indica que el problema va más allá de reparar baches, evidenciando una infraestructura envejecida y con menor capacidad técnica ante las crecientes exigencias de tránsito.