El encargado de un edificio de Belgrano relató que Candela Arizaga "parecía atravesar un brote" y que no dejaba que la ayudaran.
La investigación por el confuso episodio que terminó con Facundo Moyano detenido por los delitos de "lesiones leves y privación ilegítima de la libertad" sumó en las últimas horas las declaraciones de Camilo, el encargado de un edificio ubicado sobre la avenida del Libertador, quien aseguró ser testigo directo de toda la secuencia ocurrida durante la madrugada en el barrio porteño de Belgrano.
El hombre declaró que, lejos de observar una discusión o una agresión, vio que la joven -identificada como Candela Arizaga, de 23 años- parecía "parecía atravesar un brote" y se negaba a que la ayudaran mientras corría alterada por el medio de la avenida.
El encargado describió la escena con una frase que resume el estado en el que, según él, se encontraba la joven. "Parecía que la estaba corriendo el diablo. Quería escaparse, no quería ayuda de nadie", expresó.
"No sé si salieron juntos. Los vi venir por Virrey Vértiz. Ella trataba de escapar, se sentía como perseguida, pero entiendo que él la quería ayudar", relató Camilo en declaraciones a la prensa.
Según su reconstrucción, Arizaga estaba corriendo por el medio de la avenida con un perro en brazos y fue entonces cuando Moyano intervino para rescatarla porque "la podría haber chocado un colectivo o un auto", explicó.
El testigo remarcó además que nunca vio una pelea entre ambos. "No venían peleando. Ella estaba como queriendo escapar de una situación", afirmó.
En su testimonio insistió en que, a su entender, Moyano intentaba contener a la joven. "Él la quería ayudar porque ella estaba completamente ida de sí", afirmó. También insistió en que Arizaga corría un serio riesgo de sufrir un accidente.
De acuerdo con su relato, Moyano quiso frenarla en varias oportunidades, aunque sin éxito. "Intentó contenerla, pero ella se soltó y siguió. Quería subirse a un colectivo que estaba parado en el semáforo. Le decía que la dejara, como que se quería ir", recordó. Incluso "vino un policía también y la quiso ayudar, pero ella no quiso".
Camilo recordó que, en medio de esa secuencia, el animal se escapó de los brazos de la joven y él logró rescatarlo: "Cuando vi la situación atiné a recoger el perro que se escapó. Ella venía corriendo con el perrito en brazos y, en un momento, él la agarra para sacarla del medio de la avenida porque venían los autos. Ahí el perro se escapa, yo lo agarro y ella se suelta de los brazos de él y quiere subirse a un colectivo", describió.
Luego de ese intento frustrado, el encargado explicó que Moyano hizo una breve pausa antes de continuar siguiéndola. "Yo me quedé con el perro. Él se sentó un segundo, tomó aire y siguió corriendo a buscarla", contó y agregó: "Estaba exhausto de correrla. Evidentemente también estaba sobrepasado por la situación, en un estado en el que quería contenerla, pero no podía".
Según explicó, durante esos instantes le preguntó directamente a Moyano qué le ocurría a la joven. "Le pregunté qué le pasaba a ella y él me dijo que estaba teniendo un brote", relató y aclaró que no observó lesiones visibles en ninguno de los dos. "No los vi con lastimaduras", aseguró.

En principio quedaría alojado en la comisaría 13 A a la espera de las diligencias que disponga el fiscal Julián Pistone.
En ese sentido, indicó que recién más tarde advirtió que se trataba de Facundo Moyano. "No lo reconocí en el momento. Después me di cuenta de que era él".
Consultado sobre el comportamiento de Arizaga, evitó asegurar si había consumido drogas, aunque manifestó su impresión: "Desconozco si consumió alguna sustancia. Parecía más bien bajo los efectos de un brote psicótico". Por último, recordó que la mujer continuó corriendo en dirección a La Pampa y que Moyano fue detrás de ella. "Ella se fue corriendo para el lado de La Pampa, él fue atrás de ella. Ahí los perdí de vista", indicó.
Facundo Moyano permanece detenido en la Comisaría Vecinal 13A de la Policía de la Ciudad por disposición del fiscal Julián Pistone, quien ordenó su detención por los delitos de "lesiones leves y privación ilegítima de la libertad".
El episodio ocurrió durante la madrugada de este martes en el barrio porteño de Belgrano. Según la investigación, hubo dos llamados al 911: uno alertó sobre una presunta agresión contra una mujer y otro informó que una joven corría desnuda por la avenida Virrey Vértiz.
Tras su identificación, Candela Arizaga, de 23 años, fue trasladada por el SAME al Hospital Pirovano, donde permanece internada. Según informó el doctor Alberto Crescenti, se encuentra lúcida, estable y hemodinámicamente compensada. En su declaración manifestó haber sufrido un brote psicótico producto del consumo de drogas, aunque se negó a precisar qué sustancias había ingerido.
Por su parte, en C5N indicaron que Moyano presentaba rasguños en los brazos y que, al momento de ser interceptado por la Policía, manifestó que ambos habían consumido estupefacientes mezclados con alcohol.
También trascendió que, hasta el momento, no existe una denuncia formal presentada por la joven contra el exdiputado.