El "Millonario" cayó por 1-0 frente a Rosario Central y estiró su pésimo momento deportivo y las tribunas estallaron de bronca con reproches.
El estadio Monumental fue el escenario de una noche por demás turbulenta. En medio de un presente futbolístico alarmante, River sufrió una nueva derrota por 1-0 ante Rosario Central que dejó al rojo vivo la relación entre los simpatizantes, los futbolistas y el cuerpo técnico comandado por Chacho Coudet.
El malestar del público se hizo sentir desde temprano. Tras un flojo rendimiento durante la primera mitad, las tribunas despidieron al equipo con una fuerte silbatina camino a los vestuarios.
La tensión se mantuvo durante todo el complemento y terminó de detonar en los minutos finales del encuentro, cuando el descontento se transformó en cánticos generalizados contra todo el plantel y la conducción técnica al grito del clásico y contundente "que se vayan todos, que no quede ni uno solo".
La caída ante el conjunto rosarino profundizó una crisis de resultados inédita para el club en el último tiempo. Con este marcador, River acumula tres derrotas en igual cantidad de presentaciones en el Torneo Apertura, números a los que se le suma la reciente eliminación en la Copa Argentina.
Si se toman en cuenta los compromisos oficiales previos y se arrastran los golpes del ámbito doméstico -incluyendo la dolorosa caída en la definición del Torneo Apertura 2026-, el equipo suma cinco reveses consecutivos en el plano local.
Con el crédito agotado ante su gente y un funcionamiento colectivo que no da respuestas, el Millonario queda obligado a dar un volantazo urgente para calmar las aguas en un Monumental que este fin de semana perdió definitivamente la paciencia.