La blonda, en sus viajes a Miami, habría sido conquistada por un empresario vinculado al mundo de la tecnología.
La vida sentimental de Luciana Salazar volvió a quedar en el centro de la escena luego de que trascendiera que estaría viviendo un nuevo romance con el empresario tecnológico Eduardo Wassi, radicado en Miami. La información comenzó a circular en redes sociales y rápidamente despertó una fuerte repercusión, ya que durante años la modelo mantuvo en absoluto hermetismo sus relaciones personales tras su mediática separación de Martín Redrado.
Aunque la propia la modelo aún no confirmó públicamente el vínculo, distintos portales aseguran que la relación ya estaría consolidada. Durante mucho tiempo, Luciana evitó dar detalles sobre su presente amoroso y respondió con frases ambiguas cada vez que fue consultada sobre el tema. "Estoy bien", "Nunca estoy sola", "Conozco gente" o "Siempre hay algo" fueron algunas de las respuestas que utilizó para mantener el misterio.
Esa estrategia alimentó durante años todo tipo de especulaciones, aunque nunca hubo una confirmación oficial sobre un nuevo noviazgo después de su historia con el economista. Según trascendió, Wassi es fundador del Grupo Dintech, un conglomerado de empresas dedicado al desarrollo tecnológico y a proyectos vinculados con la inteligencia artificial. En distintos medios especializados incluso comenzaron a definirlo como "el Elon Musk argentino", debido a su trayectoria empresarial y a las iniciativas que impulsa desde Estados Unidos.
El hombre de negocios reside en Miami, ciudad que la mediática visitó en numerosas oportunidades durante los últimos meses, lo que ahora alimenta las versiones sobre el inicio del romance. En una entrevista reciente, Wassi resumió su visión sobre el presente de la tecnología con una frase que refleja su perfil empresarial: "La inteligencia artificial ya no es una promesa, es una decisión de management". Ese concepto fue retomado por distintos medios al conocerse los rumores del vínculo con Salazar, que de confirmarse pondría fin a uno de los grandes interrogantes de la farándula argentina.