Las cámaras de seguridad captaron a Claudio Barrelier sacudiendo una frazada junto al baúl del vehículo que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente.
La investigación por el femicidio de la adolescente Agostina Vega sumó en las últimas horas un elemento probatorio que podría resultar determinante. Los pesquisas accedieron a un video de cámaras de seguridad donde se observa a Claudio Barrelier, el principal acusado del crimen, junto a Soledad Andreani, la propietaria del Ford Ka negro secuestrado en el expediente y quien recientemente se convirtió en la última detenida de la causa.
Según trascendió, la grabación corresponde al lunes 25 de mayo, poco antes de las 13 horas, en el barrio Yofre de la ciudad de Córdoba. En la secuencia audiovisual se puede ver el vehículo estacionado frente a un comercio. Segundos después, ambos sospechosos descienden del rodado y mantienen un breve diálogo; posteriormente, Barrelier abre el baúl y saca una frazada que sacude enérgicamente, mientras Andreani mantiene una conversación telefónica a escasos metros. Luego, ambos guardan una serie de compras en el habitáculo.
Para los investigadores, este material fílmico es una pieza fundamental para reconstruir la ventana horaria del crimen y determinar el nivel de participación de cada uno de los implicados. La hipótesis principal del expediente sostiene que Barrelier utilizó ese mismo rodado para trasladar y descartar el cuerpo de la joven en una franja horaria estimada entre las 10 y las 12 de ese mismo día, escasos minutos antes de que la pareja fuera captada por las cámaras barriales.
A raíz del avance de las pericias, la Justicia ordenó la detención de Andreani, quien quedó formalmente imputada por el delito de "encubrimiento agravado". Su abogada defensora, Marina Romano, dialogó con la prensa tras hacerse efectiva la medida y reveló que su clienta se encuentra en un profundo estado de shock. Según relató la letrada, las primeras palabras de la dueña del automóvil al ser aprehendida resumieron su frustración: "Dije la verdad y terminé presa".
Ante el complejo escenario procesal, la representante legal solicitó a las autoridades que se dispongan medidas de resguardo inmediatas para garantizar la integridad física de su defendida, dada la fuerte conmoción pública que generó el femicidio en la sociedad. Además, la abogada anticipó que evaluará posibles planteos de nulidad sobre el proceso, cuestionando duramente que su clienta siempre había sido citada en calidad de testigo e incluso, según denunció, recibía mensajes informales de WhatsApp para aclarar situaciones del caso, un accionar que consideró irregular.