El exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad se negó a aportar material para la comparación que realizará Gendarmería. La defensa argumenta que la medida vulnera la garantía contra la autoincriminación.
Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), se opuso a la citación dispuesta por el juez Ariel Lijo para que aporte una muestra de su voz y sea comparada con los audios que revelaron una presunta red de corrupción en el organismo.
La defensa de Spagnuolo, integrada por los abogados Mauricio D'Alessandro y Pablo Parera, anunció que presentará este jueves un planteo ante el juzgado en el que argumentará que la orden "atenta directamente contra la garantía que protege la autoincriminación".
En diálogo con TN, D'Alessandro aseguró que "los audios son truchos y no deben ser incorporados como prueba". Además, agregó el abogado del extitular de la ANDIS: "Más allá de que son falsos, si admito la pericia descarto el planteo de su obtención ilegal, sin autorización judicial".
Paralelamente, Spagnuolo designó como perito de parte al ingeniero en informática Marcelo Antonio Torok, quien propuso puntos adicionales a la pericia como verificar la cadena de custodia de los archivos, solicitar información a Google y YouTube sobre el video alojado en el canal de streaming Carnaval donde se difundieron las grabaciones, y determinar si existe integridad en el contenido o si se observan interrupciones o saltos.
El fiscal federal Franco Picardi había solicitado esa medida como parte del peritaje técnico que la Gendarmería Nacional realizará sobre las grabaciones, a fin de determinar su origen, autenticidad y eventuales manipulaciones.
La Cámara Federal porteña había ordenado peritar los audios tras un planteo de las defensas, que cuestionaban su procedencia y sostenían que podrían provenir de escuchas ilegales o haber sido alterados. El juez Lijo reactivó el procedimiento la semana pasada y dispuso que la fuerza de seguridad realice un análisis comparativo con "material indubitado", es decir, una muestra de voz del propio Spagnuolo.
Además, instruyó verificar si los archivos presentan características de voz humana natural o generada por inteligencia artificial, identificar posibles ediciones posteriores y reconstruir la cronología de cualquier modificación.
Días atrás, Lijo fijó los puntos de pericia que deberán analizar los especialistas. Antes de que comience el estudio técnico, Spagnuolo fue intimado a grabar determinadas palabras y frases que luego serán cotejadas con los audios difundidos públicamente.
La medida se produce por pedido de las defensas de algunos de los acusados, que sostienen que las grabaciones son apócrifas. Según ese planteo, los audios habrían sido generados o modificados con inteligencia artificial, contendrían cortes y fragmentos sacados de contexto, habrían sido grabados en distintos momentos y combinarían expresiones de Spagnuolo con otras que no le pertenecerían.
La estrategia apunta a demostrar que el material carece de autenticidad y reclamar la nulidad de la causa. En esa línea, la defensa de Spagnuolo ya presentó el año pasado un informe técnico privado que detectó, según sostuvo, un 65% de probabilidades de que la voz hubiera sido modificada mediante inteligencia artificial.
La decisión de Lijo representa un cambio respecto del criterio que había sostenido anteriormente el entonces juez Sebastián Casanello. Hasta ahora, las grabaciones no habían sido incorporadas como prueba principal de la investigación debido al riesgo de que una eventual falsedad o adulteración pudiera afectar el resto del expediente bajo la doctrina del "fruto del árbol envenenado".