Para la Cámara Argentina de Internet, el país tiene la oportunidad de atraer, al menos, centros regionales y eventualmente alguno propio
Los data centers son la infraestructura física fundamental ("IA Factories") que permite la existencia de la inteligencia artificial, proporcionando la inmensa capacidad de cómputo, almacenamiento y redes de alta velocidad necesarias para entrenar y ejecutar modelos de IA.
En el marco del Internet Day 2026, Graizer señaló que la entidad trabaja junto a estas compañías para generar las condiciones necesarias, tanto en infraestructura como en seguridad jurídica, que faciliten su desembarco en el país.
"Los centros de datos se clasifican en tres grandes grupos: edge, regionales y propios. En la región predominan los regionales y actualmente solo se está construyendo uno del tipo 'propio'. Ahí está la oportunidad para la Argentina: atraer, al menos, centros regionales y eventualmente alguno propio", explicó.
Los edge data centers se ubican en el extremo de la red, muy cerca del usuario, y permiten procesar datos en tiempo real con mínima latencia. Los centros regionales son instalaciones de gran escala que abastecen a amplias zonas geográficas, como ciudades o países. En tanto, los centros propios (on-premise) corresponden a infraestructura que las empresas operan dentro de sus propias instalaciones para uso exclusivo.
Respecto de las barreras históricas para este tipo de inversiones, Graizer apuntó a la falta de previsibilidad normativa. "Venimos de años de inseguridad jurídica y ausencia de políticas claras. Durante el gobierno de Mauricio Macri perdimos la posibilidad de que Amazon instalara un data center en Bahía Blanca porque no se aprobó la ley de no responsabilidad de los intermediarios tecnológicos, y el proyecto finalmente se radicó en Santiago de Chile", sostuvo.
El directivo destacó además la magnitud de las inversiones en juego: "Estamos hablando de cientos de millones de dólares por proyecto. Multiplicado por 14, representa un impacto significativo tanto en inversión como en generación de empleo y desarrollo del ecosistema".
Entre los factores que hoy podrían favorecer la llegada de estos proyectos, mencionó una mayor disponibilidad de energía -una limitante en el pasado- y la posibilidad de adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). "Si hacemos las cosas bien, las empresas deberían tomar decisiones este año", agregó.
Según un relevamiento de Cabase, en la Argentina existen 13 centros de datos operativos de más de 1 MW de capacidad, concentrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con una potencia instalada total cercana a los 32 MW.
"Un data center de 10 megawatts implica una inversión de alrededor de US$6 millones y corresponde a la categoría edge. Los centros regionales parten de los 50 megawatts -y hoy no hay ninguno en el país-, mientras que los proyectos más grandes pueden alcanzar los 500 megawatts, aunque requieren múltiples condiciones, además de la infraestructura troncal de comunicaciones", detalló.
En ese sentido, Graizer indicó que distintas regiones del país ya comenzaron a moverse para captar este tipo de inversiones. "Estamos viendo actores relevantes en zonas con disponibilidad energética que buscan facilitar estos desarrollos. Hay una ventana de oportunidad. Por eso armamos grupos provinciales dentro de la cámara: se necesitan interlocutores locales que transmitan a gobernadores e intendentes que el momento es ahora", señaló.
Por su parte, el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Martín Ozores, se refirió a los instrumentos de financiamiento disponibles para proveedores de internet locales a través del organismo y de entidades como el Banco Nación.
Consultado sobre el proyecto de instalación de un megacentro de datos de OpenAI en la Patagonia que se anunció en octubre del año pasado, indicó que aún se deben estar definiendo aspectos vinculados a la infraestructura, aunque aclaró que el ente no participa directamente en esa iniciativa.