El nuevo esquema para desvinculaciones esperadas activará flujos millonarios y promete dinamizar inversiones y gestión en el ámbito laboral argentino
La puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), pieza clave de la Reforma Laboral que impulsó Javier Milei, es uno de los hitos del año para el mercado financiero local. El nuevo sistema, previsto para su aplicación durante la segunda mitad de 2026, que funcionará con aportes de empresas para financiar futuras indemnizaciones laborales por despidos, tendría un flujo de miles millones de dólares que se volcaría al mercado de capitales. Incluso, los analistas prevén que rápidamente podría superar el patrimonio de otros fondos consolidados.
El equipo económico del Gobierno estima que el nuevo sistema de indemnizaciones por despidos laborales contará con entre u$s3.000 millones y u$s5.000 millones anuales. En tanto, el grupo financiero Adcap calcula que el flujo mensual hacia el sistema, a valores de hoy, será de unos $120.000 millones, a partir de un universo de alrededor de 6 millones de trabajadores formales con un salario promedio cercano a $2 millones y un moderado aporte del 1% sobre toda la masa salarial.
"Si la regulación entrara en vigencia en julio de este año, tal como está previsto, estimamos que hacia mayo del próximo año los FAL alcanzarían en tamaño a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de cobertura CER, que siguen a la inflación. Además, seguirían creciendo y hacia finales de 2027 podría representar hasta 32% de los FCI de renta fija en pesos", proyecta Adcap.
El analista Gastón Lentini considera que los FAL pueden ser "excelentes herramientas" para darle profundidad al mercado local: más participantes que apunten al largo plazo y montos mucho mayores a lo habitual. A nivel global, resalta, los grandes jugadores institucionales son los fondos, grupos y bancos de inversión, además de compañías de seguros. En Argentina, entre 1994 y 2008, estuvieron las AFJP. Por lo tanto, sostiene que los nuevos fondos serán positivos porque aportarán mayor volumen de operaciones en el mercado de capitales.
"Aún faltan definiciones regulatorias, como qué instrumentos serán aprobados para estos fondos, pero la Reforma Laboral establece que las indemnizaciones se ajustarán a la inflación +3%, lo que podría constituirse como una referencia para los FAL. Dado el vínculo de los salarios con la inflación, se espera que los instrumentos ajustados por CER sean los principales beneficiarios en la primera etapa. Incluso, el desarrollo de estos fondos podría habilitar emisiones más largas por parte del Tesoro, tanto en pesos como eventualmente en dólares", estima Adcap.
El bróker de bolsa afirma que, por la naturaleza de estos fondos, el horizonte de inversión debería ser de largo plazo. Estima que la cartera inicial de los FAL podría estar compuesta por bonos y letras CER de vencimientos cortos con alta liquidez y baja volatilidad, como X29Y6 y X31L6, junto a una mayor participación en bonos CER de plazos largos con spread positivo, como TZXD7 y TZX28. De ese modo, "podrían mantener un adecuado nivel de liquidez y, al mismo tiempo, un retorno positivo respecto a la inflación".
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, sostiene que se trata de fondos cuyo objetivo principal será la conservación del capital, con un perfil de riesgo bajo y una estrategia orientada a liquidez y estabilidad. Por lo tanto, estima que los instrumentos apropiados para canalizar los recursos serían:
Incluso, no descarta que se emitan letras en dólares diseñadas especialmente para captar parte de la demanda.
"Probablemente, los FAL buscarán activos de renta fija. Podrían buscar un mix de pesos y dólares. Los plazos no deberían ser tan largos porque se trata de una contingencia, que puede aparecer de repente, por lo que las posiciones deberían ser cortas y medias. No imagino bonos muy largos para estos fondos. Dependerá de la regulación, pero cualquier tipo de renta fija en pesos es adaptable a esto. Lo ideal sería con bonos CER para que cubran la inflación. Además, bonos en dólares para que den cobertura devaluatoria", agrega Gustavo Neffa, director de Research for Traders.
Martín Genero, analista de Clave Bursátil, recuerda la experiencia de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), vigentes entre 1994 y 2008, que invertían principalmente en instrumentos locales con el dinero colectivo de aportantes a las jubilaciones y padecían la volatilidad del mercado financiero. En ese sentido, advierte que eventuales crisis financieras podrían afectar el valor de los nuevos fondos de indemnización por despido laboral. Sin embargo, falta conocer la regulación y la letra chica con la que se pondrán en marcha.
"El riesgo asociado es una eventual mala praxis que se produzca a partir de un desvío de los fondos hacia empresas estatales por demanda de algún gobierno de turno o hacer una gestión de los mismos que no sea pura, completa y exclusivamente orientada a aumentar el capital en el largo plazo para cuidar los intereses de los aportantes", agrega Lentini.
Neffa advierte que el primer afectado del nuevo sistema será el sistema jubilatorio: parte de los aportes que hoy va a ANSES, irá a los FAL, por lo que habrá menos recursos para las jubilaciones. Además, habría menor protección a los trabajadores: aunque no elimina las indemnizaciones, cambia su lógica, en la que si no hay suficientes fondos acumulados el empleador deberá pagar la diferencia, pero puede haber incentivos para abonar menos de lo que corresponde o discutir los montos.
"A la vez, el dinero se invertiría en FCI sin garantía bancaria y habría fluctuaciones en los valores. Al igual que ocurría con las AFJP, parte del dinero de los aportantes podría perderse en costos de gestión y comisiones de las administradoras de fondos. También podría haber problemas operativos al inicio de la implementación y no se pueden descartar nuevos conflictos legales. Por otro lado, para los empleadores es un costo mensual fijo del 1% (empresas grandes) al 2,5% (pymes) de la base salarial, que no se puede usar libremente, sino sólo para las indemnizaciones, lo que agrega seguridad", añade Neffa.