Desde abril de 2026 suben las cuotas del monotributo, y algunos contribuyentes ya superan los $100.000 mensuales tras la actualización aplicada por ARCA.
Desde abril de 2026, los contribuyentes del monotributo afrontan un nuevo esquema tras la actualización de ARCA, con un aumento del 14,29% basado en el IPC, que impacta en cuotas mensuales y topes de facturación. Este ajuste modifica lo que paga cada categoría del monotributo y afecta especialmente a quienes estaban cerca de los límites.
Con los nuevos valores de ARCA, crece la cantidad de contribuyentes que superan los $100.000 mensuales, sobre todo en escalas medias y altas.
Con la actualización aplicada por ARCA, desde la categoría E del monotributo los contribuyentes ya superan los $100.000 mensuales en actividades de servicios. En este caso, la categoría E pasa a tener un valor de $102.537,97 para servicios y $92.658,35 para venta de bienes, con un tope de facturación anual de $30.833.964,37.
Este nuevo esquema deja en claro que subir de categoría dentro del monotributo implica un aumento fuerte en la cuota mensual, especialmente en el rubro servicios, donde los valores son considerablemente más altos.
El sistema del monotributo no solo tiene en cuenta la facturación anual, sino también otros factores como la superficie del local, el consumo de energía eléctrica, el monto del alquiler y el tipo de actividad. Todos estos elementos son los que definen en qué categoría debe estar inscripto cada contribuyente.
A su vez, la cuota mensual incluye tanto el componente impositivo como el previsional, es decir, abarca aportes vinculados a IVA, Ganancias, jubilación y obra social, lo que explica el impacto del aumento en el gasto. Por eso, resulta fundamental que los contribuyentes del monotributo realicen la recategorización en tiempo y forma para evitar problemas con ARCA, prevenir sanciones y mantenerse dentro de los valores permitidos.