El policía Matías Vizgarra, principal sospechoso del asesinato y ya detenido, acumularía una desorbitante deuda que supera ampliamente su salario.
La investigación por el crimen del docente Cristian Pereyra sumó en las últimas horas un dato clave: el policía bonaerense detenido como principal sospechoso acumularía una importante deuda que supera ampliamente su salario mensual. Para los investigadores, esto podría haber sido el móvil del robo que terminó en homicidio.
El detenido es Matías Alejandro Vizgarra Riveros, de 23 años, un efectivo de la Policía Bonaerense que integraba la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), con base en Puente 12, Ciudad Evita. Tras trastabillar en su declaración inicial, será indagado nuevamente este lunes por el fiscal Adrián Arribas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción de Homicidios de La Matanza.
Según registros crediticios que ya forman parte de la investigación, Vizgarra acumuló en el último mes deudas por más de 1,7 millones de pesos que incluyen préstamos del Banco Provincia, créditos obtenidos a través de billeteras virtuales y firmas de microcréditos.
Además, el policía también tendría otra deuda cercana a 190 mil pesos con una firma de préstamos. En total, la cifra adeudada duplicaría ampliamente lo que cobra como integrante de la fuerza de seguridad. "El número supera su salario mensual por lejos", aseguró una fuente del caso a Infobae.
Por este motivo, una de las hipótesis que analizan los investigadores es que el brutal robo seguido de homicidio haya estado motivado por problemas económicos.
Vizgarra quedó señalado como principal sospechoso desde el inicio de la investigación. Según los registros de la aplicación de viajes, su nombre figuraba como el último pasajero de la víctima durante la madrugada del domingo. Su foto de perfil permitió establecer que se trataba de un efectivo policial que prestaba servicio en la base UTOI "Puente 12".
Tras el crimen, el policía se dirigió hacia su puesto de trabajo y comenzó sus actividades como si nada hubiera pasado. Cuando el fiscal Arribas lo convocó a declarar, su versión de los hechos fue inconsistente y su relato endeble. Vizgarra fue detenido en el lugar y esposado por los propios efectivos de la Policía Bonaerense.