El futbolista Mauro Icardi reaccionó en sus redes sociales tras la versión de un embargo preventivo por más de 2,7 millones de dólares sobre su casa de Nordelta. El delantero criticó al juez de la causa y adelantó que apelará la medida.
El extenso y complejo litigio judicial entre Mauro Icardi y Wanda Nara alcanzó un nuevo pico de tensión tras la filtración de un embargo preventivo por 2.745.000 dólares tramitado sobre la residencia que el futbolista posee en Nordelta. La medida cautelar, promovida por la abogada Ana Rosenfeld en representación de la empresaria, tiene como objetivo declarado asegurar los fondos destinados al pago de la pensión alimentaria de las hijas que tienen en común. Sin embargo, la novedad provocó la inmediata indignación del atacante, quien utilizó sus plataformas digitales para emitir un durísimo descargo en el que cuestionó tanto las intenciones económicas de su expareja como la imparcialidad del sistema judicial argentino.
Con un tono marcadamente confrontativo, el deportista dirigió sus críticas principales hacia el titular del juzgado a cargo de la causa, el juez Adrián Hagopian. En una seguidilla de publicaciones, Icardi llegó a tildar al magistrado de "incompetente" y "mamarracho", sugiriendo irónicamente si obtenía algún rédito por favorecer los reclamos de su contraparte. En ese marco, el delantero confirmó que su equipo de abogadas apelará de inmediato la resolución, argumentando que la cautelar carece de fundamentos técnicos de peso y confiando en que la Cámara de Apelaciones intervendrá para apartar al juez del expediente por manifiesta parcialidad.
En su presentación pública, el futbolista desestimó el impacto financiero del embargo al señalar que el monto exigido "no llega ni al 20 % del valor real" de la propiedad. Asimismo, recordó con sarcasmo las elevadas pretensiones monetarias del divorcio -que incluían reclamos por 250.000 euros mensuales para Nara y 130.000 para las menores-, afirmando que su contraparte necesita "rascar de algún lado" para sostener el litigio. Icardi también apuntó de forma directa contra el periodismo de espectáculos por la cobertura mediática del caso, pidiendo a la audiencia que no se deje manipular por versiones distorsionadas de la realidad.
Para coronar su descargo en redes sociales, el jugador compartió una fotografía tomada en el interior de su casa donde se observa un retrato junto a su actual pareja, María Eugenia "China" Suárez. Acompañó la imagen con una chicana sobre la posibilidad de que el cuadro también fuera embargado, rememorando con molestia una etapa anterior del proceso judicial en la que las resoluciones le prohibían a la actriz ingresar a la residencia. Con este nuevo cruce, la disputa suma un capitulo cada vez más ríspido en el fuero de familia.