La actriz fue la invitada en el regreso de Otro día perdido y sorprendió al público al compartir una experiencia oculta de su niñez
Luisana Lopilato compartió una historia de infancia casi fatal nunca antes contada en "Otro día perdido" de Mario Pergolini, sorprendiendo al conductor y a su equipo. Incitada por un mapa de su barrio de infancia, Lopilato recordó haber sido electrocutada en la "Plaza del Trébol" en Parque Chas alrededor de los ocho o nueve años.
"Me acuerdo perfecto de esa plaza. Ahí me electrocuté. Nadie lo sabe, nunca lo conté", confesó, revelando una cicatriz en su mano. Mientras esperaba a su hermano, se columpió en una farola e, inconscientemente, agarró un cable con corriente expuesto. "Me empecé a electrocutar", explicó, demostrando los movimientos involuntarios.
Lopilato cree que su hermano le salvó la vida al alejarla de la farola de una patada, enfatizando que se necesita un golpe fuerte para romper el contacto eléctrico. Subrayó que su rápida reacción evitó un resultado potencialmente fatal. Este evento traumático, nunca antes compartido, fue revelado durante el estreno de la temporada, fomentando una atmósfera de confianza y apertura.