Los tres jurados deliberaron en el restaurante y finalmente fue Germán Martitegui el encargado de romper el hielo con una frase demoledora “Yo pensé que los platos nos iban a sorprender para bien y terminó siendo sorpresa para mal”. Por su parte, Donato de Santis redobló la apuesta y aseguró que “no había grandes platos” y lamentó que “no iban a poder eliminar a todos”.




