Tras la detención, inicialmente fue llevado a un centro de procesamiento de ICE ubicado en Mirama
El futbolista argentino Matías Pourrain, quien reside desde hace siete años en Estados Unidos, fue detenido el jueves pasado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el aeropuerto de Fort Lauderdale, cuando se disponía a viajar junto a su equipo para disputar una semifinal nacional en Los Ángeles.
Pourrain desarrolla su carrera profesional en Estados Unidos y actualmente juega en Club de Lyon FC, luego de haber pasado por diferentes instituciones. El deportista se encontraba junto al plantel y ya había atravesado los controles habituales del aeropuerto cuando fue apartado por agentes de civil.
Tras la detención, inicialmente fue llevado a un centro de procesamiento de ICE ubicado en Miramar, en el condado de Broward. Posteriormente se inició el procedimiento para trasladarlo al **Krome Detention Center**, uno de los principales centros de detención migratoria del sur de Florida.
De acuerdo con la abogada del futbolista, Regina de Moraes, Pourrain ingresó a Estados Unidos en 2019 con una visa de turista y posteriormente comenzó un trámite migratorio que todavía se encuentra pendiente de resolución.
La defensa sostiene que la solicitud nunca fue rechazada y continúa abierta. Sin embargo, las autoridades migratorias consideran que, al no existir todavía una aprobación definitiva, pueden avanzar con el procedimiento de detención.
De Moraes aseguró que el jugador no posee antecedentes criminales y definió su situación como un caso ubicado en un "área gris" de la legislación migratoria estadounidense.
Según la reconstrucción realizada por la letrada, el plantel ya había superado los controles de seguridad y esperaba para abordar el vuelo cuando tres hombres vestidos de civil se acercaron a Pourrain y lo separaron de sus compañeros.
Lo que inicialmente parecía una verificación migratoria terminó con la detención del argentino. La abogada indicó que el futbolista no ofreció resistencia ni protagonizó incidentes y que alcanzó a comunicarse con sus compañeros para informarles lo que estaba ocurriendo.
La defensa buscará ahora que Pourrain pueda recuperar la libertad mediante el pago de una fianza mientras continúa su proceso migratorio.
De Moraes explicó que el monto mínimo es de 1.500 dólares, aunque estimó que, por las características del caso, podría establecerse entre 3.000 y 5.000 dólares.
Para concretar el pago será necesaria la intervención de un ciudadano estadounidense o de una persona con residencia legal permanente, además de la autorización de un juez de inmigración.
En caso de que la Justicia habilite la fianza y se efectúe el pago, Pourrain podría abandonar el centro de detención en cuestión de horas. Sin embargo, su situación migratoria no quedaría resuelta: el procedimiento continuaría abierto y, según su defensa, podría extenderse entre cuatro y cinco años.