Washington dijo que golpeó 90 objetivos militares, mientras Teherán aseguró que respondió contra bases en el Golfo. La ONU pidió desescalar y retomar el diálogo.
Washington bombardeó objetivos militares iraníes para defender la libre circulación de buques, mientras que Teherán reivindicó ataques contra bases estadounidenses en el Golfo, informó la agencia AFP,
La escalada amenaza una vía marítima clave por la que, antes de la guerra, transitaba el 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
Las fuerzas estadounidenses aseguraron que los últimos bombardeos estuvieron dirigidos contra la capacidad de Irán de amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, después de los recientes ataques contra buques comerciales en esa zona estratégica.
Según Washington, los ataques alcanzaron unos 90 objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones. La agencia oficial iraní IRNA informó que hubo tres muertos y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán.
El presidente Donald Trump dio por terminada la tregua tras el primer intercambio de ataques del miércoles, aunque horas después dejó abierta la posibilidad de continuar las conversaciones. En su plataforma Truth Social, advirtió: "Esto es en represalia por el bombardeo de barcos de ayer por parte de Irán. Si vuelve a ocurrir, será mucho peor".
Trump también afirmó que la parte iraní lo llamó porque quería alcanzar un acuerdo, aunque no dio detalles de esa comunicación. Luego cuestionó la posibilidad de un entendimiento al sostener que los iraníes están "un poco locos".
Los Guardianes de la Revolución, la fuerza de élite iraní, aseguraron haber atacado bases estadounidenses en Baréin y Kuwait como respuesta a las acciones de Washington. El ejército regular iraní también afirmó haber golpeado objetivos en Kuwait, Catar y Baréin, tres aliados de Estados Unidos en el Golfo.
Según medios estatales iraníes, las fuerzas de Teherán alcanzaron un sistema Patriot de interceptación de misiles en Kuwait, un sistema de alerta temprana en Catar y tanques de combustible en Baréin, mediante el uso de drones militares kamikaze.
La prensa iraní reportó además que los bombardeos estadounidenses alcanzaron un puente ferroviario en el noreste del país. De acuerdo con la televisión pública, los ataques obligaron a suspender el servicio ferroviario entre Teherán y Mashhad, donde estaba previsto el entierro del antiguo líder supremo Alí Jamenei, asesinado el 28 de febrero, el primer día de la ofensiva israeloestadounidense.
La tensión crece porque Irán insiste en imponer condiciones para la navegación en Ormuz. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho solo abrirá plenamente bajo "disposiciones iraníes".
Desde el inicio de la guerra, Teherán exige controlar el paso y cobrar un peaje, bajo amenaza de atacar a los barcos que se desvíen de la ruta autorizada. Estados Unidos, en cambio, reclama libre tránsito, sin peajes ni impuestos.