Mayer Mizrachi publicó un sugestivo video donde muestra que un bulto no se encuentra en un área de las afectadas por el terremoto.
El alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, reveló en un video que colocó AirTags en la ayuda humanitaria enviada a Venezuela tras el terremoto del 24 de junio para garantizar la transparencia. Descubrió que parte de las donaciones, específicamente una caja, terminó en Maturín, a 531 kilómetros del epicentro en La Guaira, mientras que otros cuatro rastreadores permanecieron en esta última.
Mizrachi explicó a EFE que su intención era rendir cuentas a los ciudadanos que colaboraron en la recolección de las 100 toneladas de ayuda. Los AirTags se distribuyeron en diferentes insumos para rastrear los envíos. A pesar de la ubicación inesperada de una de las cajas, el alcalde prefiere pensar en la posibilidad de que una persona desplazada la recibiera y se trasladara a Maturín. Afirmó que, a pesar de las "distintas interpretaciones" sobre el paradero de la ayuda, opta por el razonamiento más benevolente.
La Alcaldía de Panamá, en colaboración con los ciudadanos, ha enviado más de la mitad de las 100 toneladas de ayuda humanitaria recolectadas, sumándose a otras contribuciones panameñas.
Tras la denuncia de Mizrachi, el canciller Pablo Quirno respondió a una usuaria de X que Argentina no envía donaciones privadas, sino que toda la ayuda es validada y solicitada por el gobierno venezolano según sus prioridades.
El doble terremoto, de magnitudes 7,2 y 7,5, causó 3.342 muertes, 16.740 heridos y 17.345 personas sin hogar, según el gobierno.