La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela señala que un total de 40.738 siguen sin contacto.
A una semana de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela, el país continúa inmerso en una crisis humanitaria mientras crece el malestar social por la respuesta del Gobierno. Con el paso de las horas, las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen y las críticas hacia las autoridades se multiplican entre los damnificados.
El último balance oficial difundido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, elevó a 1.943 la cifra de fallecidos, mientras que 10.571 personas resultaron heridas. Además, 15.866 permanecen sin hogar, otras 22.619 reciben atención médica y más de 6.400 personas fueron rescatadas con vida desde que ocurrieron los sismos del 24 de junio.
Sin embargo, la búsqueda está lejos de concluir. La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela sostiene que todavía 40.738 personas continúan sin ser localizadas, mientras que organizaciones humanitarias, como el Comité Internacional de Rescate (IRC), estiman que cerca de 50.000 personas podrían seguir bajo los escombros, especialmente en La Guaira y Caracas.
Las tareas de rescate entraron en una etapa crítica. Más de 3.300 brigadistas de 27 países, coordinados por la ONU, trabajan en las zonas más afectadas, aunque reconocen que las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con cada hora. "Estamos entrando en la fase de los rescates milagrosos", explicó Exequiel Gallardo, integrante del Grupo USAR de Bomberos de Chile, al señalar que quienes siguen atrapados enfrentan no solo el paso del tiempo, sino también la deshidratación y la falta de oxígeno.
La magnitud del desastre también quedó reflejada en la enorme cantidad de escombros. De acuerdo con una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los terremotos generaron 1,2 millones de toneladas de restos, de los cuales unas 915.000 toneladas corresponden a edificios colapsados.
Mientras continúan las operaciones de emergencia, crece el descontento de la población con la gestión del Gobierno. Vecinos de las zonas afectadas denuncian demoras en la asistencia, falta de inspecciones técnicas en edificios con daños estructurales y escasez de servicios básicos como agua potable y electricidad.
En Caracas, numerosos habitantes aseguran que todavía esperan la llegada de ingenieros que determinen si sus viviendas pueden seguir siendo habitadas. "Ni siquiera pasaron por mi barrio y seguimos viviendo ahí porque no tenemos otra opción", relató una vecina de la capital.
Las críticas también alcanzan a las tareas de rescate. En La Guaira, vecinos denunciaron que maquinaria privada intentó colaborar con la remoción de escombros, pero que habría encontrado obstáculos por parte de las autoridades. "Los dueños quieren ayudar y no los dejan", afirmó un residente de la zona.
Críticas al Gobierno
El malestar se intensificó además tras la difusión de un video protagonizado por Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores y uno de los principales referentes del oficialismo. En las imágenes se observa un tenso intercambio con un rescatista estadounidense durante un operativo, episodio que generó una fuerte repercusión en redes sociales y alimentó las críticas contra el Gobierno.
En paralelo, la presidenta encargada Delcy Rodríguez prometió que antes de fin de año se construirán nuevas viviendas para las familias que perdieron sus hogares y aseguró que arquitectos e ingenieros trabajan en la evaluación de edificios afectados. Sin embargo, entre los damnificados predomina el escepticismo y la bronca por considerar que la respuesta estatal no estuvo a la altura de una de las peores tragedias naturales de la historia reciente del país.