El análisis fue posible gracias al redescubrimiento de vértebras que permanecieron décadas extraviadas en un museo danés.
Un nuevo capítulo en la historia del megalodón, el tiburón más grande que jamás haya existido, se ha abierto con el redescubrimiento de un conjunto de vértebras en un museo danés. Estas vértebras, extraviadas desde la década de 1980 tras ser trasladadas del Museo Geológico de Copenhague al Museo de Historia Natural de Dinamarca, fueron la base de la mayoría de las reconstrucciones previas del megalodón.
Un trabajador del museo encontró las vértebras, incluyendo una de 23,5 centímetros, la vértebra de tiburón y de pez más grande conocida hasta la fecha. El análisis de este fósil, utilizando técnicas modernas, sugiere que este megalodón medía aproximadamente 24,3 metros de largo y pesaba alrededor de 94 toneladas.
Este espécimen, hallado en lo que se cree que eran aguas frías, aporta nuevos datos sobre el ecosistema del megalodón hace 10,8 millones de años. Un escáner de tomografía computarizada reveló anillos en la vértebra, similares a los de los árboles, indicando que el megalodón murió a los 64 años, una edad inferior a la estimación previa de 96 años basada en tiburones actuales.
Junto a la vértebra, se encontraron escamas y restos de otros tiburones, incluyendo el tiburón peregrino, lo que sugiere que podrían haber sido parte del contenido estomacal del megalodón.