Al menos un agente de las fuerzas de Irán ha muerto en el marco de una serie de operaciones.
Al menos un agente de las fuerzas de Irán ha muerto en el marco de una serie de operaciones en la provincia de Sistán y Baluchistán (sureste) que se saldaron con la muerte de cinco presuntos terroristas y alrededor de 20 detenidos, sin detalles por ahora sobre el grupo al que pertenecerían los sospechosos.
El Ministerio de Inteligencia iraní ha apuntado en un comunicado que las fuerzas de seguridad han logrado desmantelar "cuatro células operativas de grupos terroristas extremistas" gracias a "varias operaciones poderosas" antes de que los sospechosos "pudieran llevar a cabo atentados suicidas y asesinatos".
Así, ha señalado que estas operaciones se han saldado con un agente muerto a causa de la inmolación de uno de los sospechosos, que activó sus explosivos durante la redada, antes de agregar que las fuerzas de seguridad incautaron además armas, explosivos y municiones.
En Sistán y Baluchistán operan grupos como Ansar al Furqan y Jaish al Adl, fundado en 2012 por antiguos miembros de una organización extremista en la provincia, donde viven miembros de la minoría baluche --que profesa principalmente el islam suní--.
Irán ha reclamado en varias ocasiones a Pakistán --que hace frente igualmente a operaciones de grupos separatistas baluches en el oeste del país-- que incremente su cooperación para hacer frente a estas organizaciones, dado que los responsables de varios ataques han escapado posteriormente a través de la frontera común.