El último informe del Indec refleja un incremento en la tasa de desocupación local durante el periodo relevado, dejando a miles de personas sin empleo y encendiendo las alertas en la economía provincial.
La realidad económica vuelve a mostrar su cara más compleja en la región. Según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desocupación en el Gran Mendoza se ubicó en el 8,1%, un porcentaje que marca una suba respecto a los meses previos y que, de manera preocupante, quedó por encima de la media nacional.
Detrás del número frío de la estadística se esconde una realidad humana y social imperante: son aproximadamente 44.000 las personas que hoy buscan activamente un empleo en el aglomerado urbano y no logran encontrarlo.
Este incremento refleja cómo la contracción de la actividad, la caída en el consumo y los ajustes en distintos sectores productivos y comerciales comienzan a golpear de lleno el bolsillo de los hogares mendocinos.El informe detalla además el comportamiento de los indicadores de empleo y subocupación, evidenciando un escenario donde cada vez resulta más difícil sostener la estabilidad laboral.
Mientras las familias hacen malabares para ganarle a la inflación, el mercado del trabajo local enfrenta el gran desafío de generar nuevas oportunidades genuinas que logren contener a una masa de trabajadores que hoy se encuentra excluida del sistema formal.