El ingreso a la Escolaridad Protegida abarca tres grandes causales:
Situaciones psicosociales complejas: problemáticas familiares o territoriales persistentes que impidan la asistencia regular.
Motivos de salud: cuadros médicos o tratamientos prolongados que requieran trayectorias alternativas.
Ausentismo crítico: inasistencias severas que sobrepasen los umbrales del Régimen de Asistencia y no puedan encauzarse por la vía ordinaria.Circuito de intervención y acompañamiento
Para incorporar a un estudiante a este régimen, la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) coordina un protocolo que incluye un informe situacional, certificaciones de respaldo y la aprobación de la DAE Central.
Con la aprobación, el Docente Referente de Trayectorias (DRT), la maestra de grado y la Asesora Pedagógica diseñan un Plan Institucional de Acompañamiento personalizado. Se firma un Acta Compromiso Familiar para involucrar a los adultos responsables. Los alumnos registrados bajo este programa quedan identificados en el sistema GEI con la sigla "EP".
Cursado flexible y virtualidad
La DGE prevé adecuaciones temporales y curriculares, incluso la modalidad virtual, si las circunstancias del alumno lo requieren.El plan dura entre 30 y 90 días, con evaluaciones mensuales obligatorias. Superadas las dificultades, el estudiante retoma el régimen escolar común, garantizando su derecho a la educación.




