La obra clave sobre la Ruta Provincial 82 demanda una inversión de 40 millones de dólares financiada por el BID. Conecta la rotonda Gobernador Ortiz con Cacheuta e incluye mejoras viales, ciclovías, reurbanización integral y un sistema clave de seguridad hidráulica.
El Gobierno provincial avanza con firmeza en la ejecución de la tercera etapa de la Nueva Panamericana - Ruta Provincial 82, un tramo estratégico de 22 kilómetros que conecta la rotonda Gobernador Ortiz con Cacheuta. De acuerdo con los datos brindados por el Ejecutivo, los trabajos ya alcanzaron un avance del 50% y demandan una inversión de 40 millones de dólares, financiada a través de aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Si bien los plazos proyectados apuntan a que la obra esté completamente finalizada en aproximadamente un año, desde Vialidad Provincial aseguraron que en febrero la traza podría transitarse prácticamente inaugurada, restando únicamente detalles menores de terminación. Este nuevo hito llega tras la habilitación, en septiembre de 2025, de la segunda etapa, la cual se consolidó como el tramo más complejo del trazado debido a su volumen técnico y su impacto urbano.
La intervención, llevada adelante por la empresa contratista Paolini HNOS. S.A., comprende una reconversión profunda de toda la traza. A la fecha, ya se completó:
En paralelo, las cuadrillas operativas continúan con la pavimentación de los sectores restantes, la construcción de la segunda rotonda, nuevos retornos, ciclovías, dársenas específicas para el transporte público, puentes y diversas obras hidráulicas complementarias.
Uno de los puntos destacados del proyecto se concentra en la villa de Cacheuta, donde se ejecuta una reurbanización integral. Esta intervención incluirá nuevas playas de estacionamiento, espacios para locales comerciales, la puesta en valor de todo el centro turístico y la construcción de un nuevo edificio para el destacamento de la Subcomisaría de Las Compuertas.
Desde Vialidad Mendoza remarcaron un aspecto técnico determinante en la geografía de la zona, especialmente en los tramos de Las Compuertas y Blanco Encalada. El diseño priorizó no solo la fluidez del tránsito, sino un robusto esquema de seguridad hidráulica.
Para ello, la obra contempla la creación de pasajes transversales diseñados específicamente para encauzar y ordenar las descargas aluvionales que descienden desde la montaña hacia el río durante las épocas de tormentas severas, protegiendo tanto la infraestructura vial como a las viviendas de los lugareños.
Con la finalización de este último tramo, quedará completada la reconversión total de la Ruta Provincial 82, consolidándose como un eje vertebrador fundamental que vincula de manera rápida y segura la zona urbana del Gran Mendoza con Cacheuta, Potrerillos y el circuito de villas de montaña de la precordillera.