La víctima, de 50 años y con retraso mental, dijo haber sido abusado sexualmente en el baño de una de las habitaciones del Hospital Lagomaggiore
Un enfermero del Hospital Lagomaggiore fue detenido en los últimos días en el marco de una investigación por abuso sexual de un paciente. Si bien el episodio habría ocurrido a fines de 2024, las pruebas del expediente que se incorporaron en las últimas semanas derivaron en la detención del profesional de la Salud.
El último día de 2024 una mujer realizó una denuncia que fue el puntapié inicial de la investigación. La mujer dijo que su hermano, de 50 años, le confesó que había sido abusado sexualmente en el baño de la habitación 3002 de Hospital Lagomaggiore, donde estaba internado tras sufrir una crisis mental. Palabras más palabras menos, la mujer explicó que un enfermero había llevado al hombre para asearlo pero lo terminó violando.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales. Lo más fácil fue identificar al enfermero en cuestión, pero las primeras pruebas plantearon serias dudas en el expediente.
Se realizó una pericia médica que no detectó lesiones en la zona anal de la presunta víctima, lo que despertó dudas en la causa. Por otro lado, el hombre tiene un diagnóstico de retraso mental con esquizofrenia, pérdida de conocimiento y trastorno de conciencia, lo que sumó mayores interrogantes sobre la situación de abuso sexual que le pueda haber relatado a su hermana.
También se citó a declarar a otro paciente con acompañante que estaban en la misma habitación del segundo piso del Hospital Lagomaggiore. Si bien ambos refirieron que el hombre y el enfermero ingresaron juntos al baño, también aclararon que no escucharon ningún sonido extraño, según confirmaron fuentes judiciales.
Desde entonces, al enfermero de 43 años se le tomó una declaración informativa -paso intermedio entre ser testigo e imputado en una causa-. Pero en los primeros días de junio, la causa sumó pruebas importantes.
Por un lado, el hombre declaró en cámara Gesell y ratificó la agresión sexual que habría sufrido. Pero más importante, un estudio de ADN arrojó positivo con rastros de semen del enfermero que fueron levantados en la escena del hecho.
Con estas pruebas, la Fiscalía ordenó la detención del sospechoso que se concretó en los primeros días de junio pasado. Fue imputado por abuso sexual con acceso carnal -de 6 a 15 años de cárcel- y se solicitó la prisión preventiva del hombre, por lo que una jueza resolverá si las pruebas son suficientes para sostener su estadía en la cárcel.