Hay diez especialidades médicas críticas con más de mil residentes inscriptos.
El Ministerio de Salud de Mendoza avanzó con una planificación a diez años para reforzar la disponibilidad de profesionales en áreas críticas del sistema sanitario, en un contexto marcado por la baja cantidad de especialistas activos y la proyección de mayor demanda asistencial.
En ese marco, la provincia definió un conjunto de diez especialidades consideradas prioritarias dentro de las residencias médicas y farmacéuticas, que pasarán a integrar un esquema de incentivos económicos diferenciales con el objetivo de mejorar su cobertura.
Las áreas incluidas en esta estrategia son anatomía patológica, clínica médica, emergentología, farmacia hospitalaria, geriatría y gerontología, medicina de familia, pediatría, psiquiatría, terapia intensiva y tocoginecología.
La medida se apoya en la Ley 9526 y contempla una modificación en el sistema de formación, junto con un esquema salarial diferenciado para promover la elección de estas disciplinas.
Según lo establecido, quienes ingresen a las residencias consideradas críticas percibirán una remuneración de aproximadamente $1.985.990,82, mientras que el resto de las especialidades del sistema de residencias tendrá un ingreso estimado de $1.476.000.
Además del incentivo económico, el proceso de adjudicación de vacantes incorporará un nuevo sistema de orden de mérito único, que combinará el resultado del examen de ingreso con el promedio académico de la carrera universitaria, con el objetivo de unificar criterios de selección.
El cronograma oficial fija la evaluación para el 1 de julio y el inicio de las residencias para el 1 de septiembre, cuando los nuevos profesionales se incorporarán a hospitales y centros de salud de la provincia.