Ocho de los diez representantes provinciales en la Cámara baja apoyaron la iniciativa del Gobierno nacional.
La Cámara de Diputados aprobó, con 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones, el proyecto de Zonas Frías que busca revertir la ley de 2021 que extendió el beneficio tarifario del gas a varias localidades del país. La iniciativa, que ahora pasará al Senado para su aprobación definitiva, implica un incremento considerable en las facturas para más de 400.000 hogares mendocinos, ya que ocho de los diez representantes de Mendoza votaron a favor.
Se trata de, por un lado, los libertarios Facundo Correa Llano, Mercedes Llano, Julieta Metral Asensio, Luis Petri y Álvaro Martínez. Por el otro, acompañaron los radicales Lisandro Nieri y Pamela Verasay. Tanto Petri como Verasay se pronunciaron a favor del régimen de zona fría cuando fue votado en el Congreso en 2021. También se acopló Lourdes Arrieta, de Provincias Unidas. No acompañaron los peronistas Martín Aveiro y Emir Félix.
El núcleo de la nueva regulación es una reducción significativa en el alcance geográfico del beneficio de la zona fría, ahora limitado a los hogares en la Patagonia, la Puna y el departamento Malargüe de Mendoza-áreas consideradas con frío extremo. El partido gobernante argumenta que esta medida tiene como objetivo reducir el déficit fiscal, equilibrar las cuentas públicas y restaurar la salud financiera del sistema energético.
La Libertad Avanza sostiene que la expansión del régimen aprobada en 2021-a través de una ley promovida por Máximo Kirchner-distorsionó el objetivo original de la norma, que ha estado en vigor desde 2002. Esa modificación incrementó el recargo aplicado a las facturas de gas del 5,3% al 7,5% y extendió el beneficio a casi la mitad de los usuarios residenciales del país, incluyendo sectores de altos ingresos.