Con más de 2.000 animales rehabilitados y más de 700 reinsertados a su hábitat, el Ecoparque Mendoza se consolida como centro regional de rescate de fauna silvestre, integrando operativos contra el tráfico ilegal, educación ambiental y una apertura progresiva al público con visitas educativas.
El Ecoparque se consolidó como un Centro de Recepción, Rehabilitación, Derivación y Manejo Animal (CRRDMA), posicionándose como un referente a nivel regional en la atención de fauna silvestre.
Esta transformación, llevada adelante por la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, forma parte de un cambio estructural que dejó atrás el modelo tradicional de zoológico para avanzar hacia un enfoque centrado en el bienestar animal, la conservación y la educación ambiental.
Desde el inicio de su reconversión, el Ecoparque se convirtió en el principal destino para animales rescatados en operativos, inspecciones y allanamientos vinculados al tráfico ilegal de fauna, una de las actividades ilícitas más rentables a nivel mundial. En este marco, el trabajo conjunto entre el Departamento de Fauna, la Policía Ruraly el Ministerio Publico Fiscal permitió intervenir en más de 100 operativos y rescatar miles de ejemplares.
Muchos de estos animales llegan en condiciones críticas, con secuelas derivadas del cautiverio y el maltrato. Sin embargo, gracias a la infraestructura y al equipo técnico especializado, el Ecoparque ha logrado resultados concretos: más de 2.000 animales fueron atendidos y rehabilitados, y más de 700 individuos lograron ser reinsertados en su hábitat natural, tanto en Mendoza como en otras provincias.

La Dirección de Biodiversidad y Ecoparque unificó áreas clave como fauna, forestación, conservación e investigación, lo que permitió superar la fragmentación operativa y avanzar hacia una gestión biorregional con mayor capacidad de respuesta frente a los desafíos ambientales.
Este modelo se articula además con políticas científicas, como la aplicación del Protocolo de Nagoya - un acuerdo internacional que regula el uso de los recursos genéticos y promueve una distribución justa de los beneficios derivados-, así como con programas de conservación de especies emblemáticas como el cóndor andino y el águila coronada. Asumiendo nuestra provincia compromisos internacionales enmarcadas en la Convención de Diversidad Biológica.
A nivel regional, Mendoza consolidó una red de trabajo con provincias como San Luis, Santa Fe, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fortaleciendo los procesos de derivación y liberación de fauna. Esta articulación posiciona a la provincia como un referente en la gestión de biodiversidad.
Mendoza avanzaen la protección de nuestra fauna, robusteciendo el marco normativo provincial mediante la promulgación de la Ley 9704 que modifica la Ley 6599/98 de monumentos naturales, para incorporar ocho nuevas especies bajo protección legal. Esta medida refuerza las herramientas institucionales para la conservación de la fauna silvestre.
En paralelo a su consolidación como centro de rescate, el Ecoparque inició un proceso de apertura progresiva al público, con visitas controladas, cupos limitados y circuitos definidos. Este nuevo formato prioriza la conservación del espacio y el bienestar de los animales, muchos de los cuales se encuentran en proceso de rehabilitación o en entornos más amplios.
Dentro de esta nueva etapa, se habilitó la visita de escuelas, con el objetivo de fortalecer la educación ambiental a través de experiencias directas. Los recorridos permiten conocer el trabajo técnico que se realiza en el Ecoparque, los protocolos de rescate y la importancia de la conservación de la fauna silvestre.
Este enfoque pedagógico redefine el rol del espacio: ya no se trata de exhibir animales, sino de generar conciencia, promover el respeto por la biodiversidad y construir ciudadanía ambiental.
La transformación del Ecoparque Mendoza refleja un cambio profundo en la forma en que la sociedad se vincula con los animales. A través de una política pública sostenida, basada en evidencia científica, articulación institucional y compromiso social, la provincia consolidó un modelo que prioriza la vida silvestre y su recuperación.
Hoy, el Ecoparque no solo es un espacio de rescate, sino un símbolo de una nueva mirada: aquella que entiende a los animales como parte esencial del ecosistema y promueve su protección como una responsabilidad colectiva.