Aunque a nivel nacional se lanzó una medida de fuerza de 72 horas contra la Resolución 1107/2026, en la provincia los médicos de cabecera optaron por no suspender por completo la actividad. Entre lunes y miércoles habrá fuerte reducción de turnos, recetas y guardias mínimas.
El conflicto entre PAMI y los médicos de cabecera también impacta en Mendoza, aunque con una modalidad distinta a la del resto del país. Mientras APPAMIA convocó a un paro nacional de 72 horas desde este lunes, en la provincia los profesionales resolvieron no plegarse de manera total y mantendrán una atención mínima en los consultorios.
Según explicaron médicos mendocinos, durante lunes, martes y miércoles habrá una reducción drástica de turnos y, en muchos casos, solo se garantizará la emisión de recetas y la atención de urgencias. La diferencia con otras jurisdicciones responde, según señalaron, al temor a posibles sanciones o represalias de la delegación local del instituto.
El malestar del sector se originó tras la publicación de la Resolución 2026-1107-INSSJP-DE, dictada el 9 de abril. Los profesionales denuncian que, aunque la nueva normativa fija una cápita de $2.100 por afiliado, también elimina pagos por consulta presencial, absorbe más prestaciones dentro de un monto fijo y quita incentivos por formación, lo que consideran un "recorte encubierto".
En Mendoza, los médicos sostienen que ese valor no alcanza para cubrir los costos de funcionamiento de un consultorio. Por eso, aunque evitaron una suspensión total de actividades, remarcan que las actuales condiciones vuelven inviable la atención habitual y profundizan la precarización laboral del sector.
Mientras tanto, desde PAMI recomiendan a los afiliados chequear con su médico de cabecera antes de asistir a turnos ya programados. En principio, el sistema de Orden Médica Electrónica seguirá operativo para resolver trámites administrativos esenciales, en medio de un conflicto que sumó otro foco de tensión al sistema de atención de jubilados en la provincia.