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Los bancos acumulan pérdidas por créditos "incobrables" y crecen las refinanciaciones

Según datos del BCRA, hay créditos por $4,4 billones entre líneas en pesos y en dólares que ya fueron pasados a pérdida.

Martes, 1 de Setiembre de 2026
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La fuerte suba de la morosidad ya empieza a dejar una marca concreta en los balances de los bancos. Unas 143 mil líneas de crédito fueron dadas de baja por las entidades financieras al considerar que las posibilidades de recuperarlas son prácticamente nulas.

El monto involucrado asciende a $4,4 billones entre préstamos en pesos y en dólares. Aunque esos créditos fueron contabilizados como pérdida, las entidades todavía pueden intentar recuperar parte de ese dinero por vía judicial o mediante la venta de esas carteras.

Los datos surgen de información oficial del Banco Central procesada por la consultora EcoGo. Se trata de préstamos con niveles de atraso muy elevados, generalmente superiores a un año, que ya quedaron fuera de los balances bancarios como activos recuperables.

El sistema financiero clasifica a los deudores según su grado de irregularidad. La categoría 3 corresponde a atrasos de entre tres y seis meses, la 4 reúne deudas con demoras de entre seis meses y un año y la 5 incluye obligaciones consideradas irrecuperables, con más de un año sin pago.

En la práctica también puede identificarse una categoría posterior, integrada por aquellos préstamos que directamente fueron eliminados de los activos de los bancos. A mayo, último dato consolidado, había 143.143 créditos en esa situación.

El total equivale al 3,1% de todos los préstamos del sistema financiero. De los $4,4 billones involucrados, unos $2,9 billones corresponden a deuda en pesos y otros $1,5 billones a obligaciones en moneda extranjera.

Según explicó Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, parte de los préstamos en dólares podría corresponder a empresas con procesos judiciales abiertos o que directamente atravesaron una quiebra.

Aunque los bancos hayan dado esos créditos por perdidos desde el punto de vista contable, las deudas continúan existiendo. Las entidades pueden buscar un recupero mediante juicios o vender las carteras a estudios jurídicos especializados por un valor inferior al monto original.

El crecimiento de este tipo de operaciones fue acelerado. A comienzos de 2026 había alrededor de 132 mil préstamos contabilizados como pérdida. A fines de 2024, antes del fuerte aumento de la morosidad, eran 74.250.

Los datos también muestran que buena parte de los créditos problemáticos todavía no llegó al nivel más crítico. El 54% de la deuda morosa se encuentra actualmente en categoría 4, es decir, con atrasos de entre seis meses y un año.

Para salir completamente de esa condición, un deudor necesita volver a cumplir regularmente con sus pagos durante varios meses. De acuerdo con los criterios del Banco Central, se requieren al menos tres meses de normalización para mejorar de categoría y posteriormente otros meses para abandonar los registros negativos.

En paralelo, las refinanciaciones alcanzaron niveles elevados. Estimaciones privadas ubican el volumen de deuda renegociada exitosamente entre bancos y clientes en torno a los $2,6 billones, equivalente aproximadamente al 3,7% del total del sistema.

Cuatro entidades concentran cerca del 70% de esos saldos refinanciados: Banco Galicia, con el 32,1%; Banco Provincia, con el 14,7%; Santander, con el 14,2%; y Banco Nación, con el 9,7%.

El Banco Nación fue una de las entidades que difundió públicamente sus programas de asistencia. Desde comienzos del año refinanció 102.505 operaciones por $476.300 millones correspondientes a 89.608 clientes.

Dentro de ese universo, más de 64 mil operaciones correspondieron a clientes que ya se encontraban en mora, mientras que otras 36 mil estuvieron vinculadas con tarjetas de crédito en situación de premora.

La entidad ofrece distintas alternativas para reorganizar compromisos financieros, entre ellas planes de consolidación de deudas de hasta $100 millones y plazos de hasta 120 meses bajo modalidad UVA.

También dispone de esquemas específicos para tarjetas de crédito. En casos con atrasos de hasta 90 días, permite refinanciar hasta $10 millones en un plazo máximo de 60 meses y con una tasa nominal anual del 35%.

Los números muestran así dos caras del mismo problema: mientras una parte de los clientes logra renegociar sus compromisos, otra porción creciente de las deudas ya fue considerada prácticamente irrecuperable por las entidades financieras.