Rodrigo Gabriel Sosa (32) recibió la pena tras un acuerdo entre las partes. El asesinato del joven de 21 años ocurrió en la madrugada del 7 de febrero, cuando fue atacado a puñaladas para robarle la bicicleta en inmediaciones del barrio UEFA.
El proceso judicial por el crimen de Mauro Acuña, el joven de 21 años asesinado a puñaladas en febrero pasado en el departamento de Tunuyán, llegó a su resolución este martes luego de que Rodrigo Gabriel Sosa fuera condenado a 23 años de prisión en el marco de un juicio abreviado.
La sentencia se dictó tras un acuerdo alcanzado entre las partes que incluyó la confesión del imputado, de 32 años. En la causa intervinieron la Fiscalía de Tunuyán -a cargo del fiscal Jorge Quiroga-, la abogada querellante Lorena Martín en representación de la familia de la víctima, y la defensora oficial Griselda Saá por parte del acusado.
El homicidio tuvo lugar durante la madrugada del 7 de febrero de este año. Alrededor de la 1:20, un llamado al 911 alertó sobre la presencia de un joven gravemente herido en la vía pública, en las inmediaciones del barrio UEFA. Cuando los efectivos policiales y el personal del Servicio de Emergencias Coordinado llegaron al lugar, constataron que Acuña ya había fallecido como consecuencia de las lesiones sufridas.
Gracias a las imágenes recolectadas por el Centro de Monitoreo, los investigadores lograron reconstruir los movimientos previos de la víctima, quien había sido vista saliendo de un arroyo cercano a la calle 25 de Noviembre antes de ser auxiliada por los vecinos. De acuerdo con la acusación inicial de la Fiscalía -que caratuló el hecho como homicidio criminis causa y robo agravado-, Acuña circulaba junto a dos amigos cuando fue abordado por Sosa, quien le asestó una puñalada en el pecho para luego escapar llevándose su bicicleta.
Tras el ataque, un operativo cerrojo desplegado por la Unidad de Investigaciones permitió dar con el sospechoso en un aserradero de la zona. En ese procedimiento, los efectivos constataron que Sosa tenía manchas de sangre en su vestimenta, motivo por el cual quedó inmediatamente detenido. Con la homologación del juicio abreviado y la pena de 23 años impuesta, la Justicia cerró el caso que conmocionó a todo el Valle de Uco.