El eje central de la resolución judicial giró en torno al cumplimiento estricto de los plazos legales previstos por el Código Penal
Casi nueve años después de la muerte de Alan Villouta, atropellado en el Acceso Sur en agosto de 2017, la Justicia de Mendoza dictó el sobreseimiento definitivo de César Alejandro Verdenelli, el conductor que lo embistió, al declarar la prescripción de la causa. Un tribunal anuló la condena de 3 años de prisión en suspenso y 8 de inhabilitación para conducir que Verdenelli había recibido en abril de 2020. La decisión, adoptada por el Tribunal Penal Colegiado N° 2, generó el repudio de la familia de la víctima.
El fallo se basó en el cumplimiento de los plazos legales de prescripción para el homicidio culposo agravado. Los jueces determinaron que la sentencia condenatoria de abril de 2020 fue el último acto que interrumpió la prescripción, y que el plazo de seis años transcurrió completamente, venciendo en abril de este año. Se debatió si la sentencia había adquirido firmeza con el rechazo de un recurso extraordinario o si se requería la notificación personal al imputado. Finalmente, los jueces concluyeron que la acción penal se extinguió, dejando sin efecto la condena.
El trágico incidente ocurrió el 26 de agosto de 2017, cuando Villouta, de 21 años, fue atropellado por el Porsche Cayenne de Verdenelli, quien se dio a la fuga. La muerte del joven causó gran conmoción social y movilizaciones exigiendo justicia y seguridad vial, culminando en esta resolución de prescripción.