Las ventas retrocedieron también 2,1% frente a junio y acumularon una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año, según CAME. El mayor peso de las tarifas sobre los ingresos y la pérdida de poder adquisitivo profundizaron la cautela de los consumidores.
Las ventas minoristas de las PYMES cayeron un 3,8% interanual en julio y un 2,1% respecto a junio, acumulando una baja del 2,7% en los primeros siete meses de 2026, según la CAME. Esta contracción se debe a la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los gastos fijos y la desaparición del impulso del medio aguinaldo de junio. Las familias priorizan la compra de productos esenciales, postergando bienes duraderos e indumentaria. El 44,5% de los comerciantes considera que la situación es desfavorable.
Indumentaria (-5,6%), bazar y muebles (-5,5%), y alimentos y bebidas (-5,4%) fueron los sectores más afectados. Ferretería fue el único sector con crecimiento (1%). Las ventas online de comercios con local físico aumentaron un 14,9% interanual. Las promociones bancarias y las billeteras digitales son clave para sostener las ventas.
Los comerciantes enfrentan mayores costos y menor rentabilidad, lo que frena las inversiones; el 61,5% no considera que sea un buen momento para invertir. A pesar de esto, las expectativas a doce meses mejoraron, con un 42,4% de los comerciantes esperando una mejora en la situación de su negocio.