La consultora de Lacunza publicó un informe que muestra la importancia de las ayudas estatales para el promedio de las familias argentinas
El equilibrio financiero de los hogares argentinos atraviesa un escenario de profunda tensión que combina un elevado nivel de compromiso de los ingresos con un incremento en los índices de atraso en los pagos. De acuerdo con el último reporte económico elaborado por Empiria Consultores -la firma fundada por el exministro de Economía Hernán Lacunza-, la masa salarial destinada a saldar deudas bancarias y financieras tocó durante el mes de abril un nuevo pico al ubicarse en el 24%, superando en un punto porcentual el registro de octubre del año pasado.
Sin embargo, el informe pone de relieve que la intervención del Estado a través de asignaciones directas y programas sociales resulta determinante para amortiguar este impacto en la economía familiar. El análisis técnico demuestra que cuando al cálculo de los recursos del hogar se le incorporan las transferencias estatales, como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras asistencias públicas, la carga real de los vencimientos financieros sobre los ingresos totales se reduce de forma sustancial, bajando al 17%. Esta brecha evidencia que el refuerzo de la red de contención pública funciona como un colchón indispensable frente a la creciente exposición crediticia, ya que sin considerar esos aportes oficiales el endeudamiento sumado a los gastos fijos absorbe prácticamente la mitad del presupuesto independiente.
A pesar del alivio que representan los subsidios y los ingresos complementarios, la consultora encendió una luz de alerta al detectar un deterioro puntual en el cumplimiento de los compromisos crediticios. En mayo, la morosidad de las familias volvió a registrar una tendencia al alza con un incremento estimado de 0,2 puntos porcentuales, lo que elevó la ratio de irregularidad en las deudas del sector privado no financiero hasta el 12,3%. Este salto coincide de forma directa con el pico máximo de endeudamiento registrado por los bancos, sugiriendo que para una porción de la población la toma de crédito superó la capacidad real de respuesta mensual.
Un aspecto relevante del diagnóstico reside en que las dificultades financieras no se manifiestan de manera homogénea en todos los sectores económicos. Mientras que el incumplimiento en las familias mostró una clara aceleración, la morosidad comercial y de las empresas privadas se mantuvo estable en un moderado 3,3% durante el mismo período. Esta disparidad confirma que el fenómeno de la mora se encuentra focalizado en los créditos de consumo familiar, un segmento sumamente sensible a las variaciones del salario real, la actualización de las tarifas de servicios públicos y la acumulación de gastos fijos insustituibles.
De cara al horizonte económico de los próximos meses, el informe plantea una paradoja central para los presupuestos del hogar. Si bien las transferencias del Estado logran sostener el ingreso disponible y suavizan el peso de las cuotas, la mora persistente y los niveles récords de endeudamiento podrían impulsar a los bancos a endurecer las condiciones para el otorgamiento de nuevos préstamos, enfriando el consumo financiado y condicionando la salud financiera de las familias para la segunda mitad del año.

Presidente asistirá a ceremonia ferial el domingo, tras viaje a Brasil. Aunque Economía enfrió nuevos anuncios fiscales, el campo espera señales sobre reducción de derechos de exportación.